Puerto Iguazú fue sede del Encuentro Regional de Diáconos Permanentes del NEA
- 12 de agosto, 2026
- Puerto Iguazú (Misiones) (AICA)
Participaron de esta 19ª edición, 39 diáconos permanentes provenientes de las diócesis del Nordeste. El encuentro se desarrolló con el lema "Familia diaconal evangelizada sale a misionar".
Participaron 39 diáconos junto a sus esposas
La diócesis de Puerto Iguazú fue sede, del 7 al 9 de agosto, del XIX Encuentro Regional de Diáconos Permanentes del Nordeste Argentino (NEA), que reunió a 39 diáconos permanentes junto con sus esposas, provenientes de las arquidiócesis de Corrientes y Resistencia y de las diócesis de Posadas, Puerto Iguazú, Oberá, Santo Tomé, Goya, Reconquista, Formosa y San Roque.
El encuentro se desarrolló con el lema "Familia diaconal evangelizada sale a misionar", en un clima de comunión eclesial, fraternidad y crecimiento espiritual.
La propuesta reflejó el camino del Sínodo de la Sinodalidad, que invita a una Iglesia en la que todos caminan juntos, escuchan, disciernen y anuncian el Evangelio desde la corresponsabilidad.
Una sede marcada por dos aniversarios
La elección de Puerto Iguazú como sede estuvo vinculada con dos acontecimientos significativos para esa Iglesia, que este año celebra 400 años del inicio de la evangelización en Santa María del Iguazú y el 40° aniversario de la creación de la diócesis.
Durante las jornadas, los participantes compartieron momentos de oración, formación, reflexión y diálogo fraterno, además de intercambiar experiencias pastorales de las distintas realidades eclesiales del NEA.
Acompañaron el encuentro los obispos de Oberá y Puerto Iguazú, monseñor Damián Bitar y monseñor Nicolás Baisi, junto con tres sacerdotes, quienes ofrecieron espacios de enseñanza y animación pastoral y alentaron a los diáconos a vivir su vocación desde el servicio, la cercanía y la comunión con toda la Iglesia.

Uno de los momentos destacados fue una procesión sinodal por las calles de la ciudad, en la que fueron llevadas la cruz procesional y las imágenes de la Virgen de Santa María del Iguazú y de la Virgen de Itatí, patrona del Nordeste Argentino.
La convivencia entre los matrimonios diaconales, el intercambio de experiencias y la oración compartida permitieron fortalecer los vínculos fraternos y reafirmar el llamado a ser servidores del Pueblo de Dios en una Iglesia cada vez más sinodal, donde la comunión impulsa la participación y se traduce en una renovada misión evangelizadora.+
