Río Gallegos: una carta pastoral marca el rumbo diocesano hasta 2028
- 19 de junio, 2026
- Río Gallegos (Santa Cruz) (AICA)
El obispo Ignacio Medina presentó las orientaciones para el próximo trienio, con ocho prioridades que ponen el acento en la sinodalidad, la misión, los jóvenes, la formación y la escucha.
Carta pastoral del obispo Medina marca el rumbo diocesano hasta 2028
Como fruto del proceso de discernimiento realizado en la Asamblea Diocesana, el obispo de Río Gallegos, monseñor Ignacio Medina, presentó la carta pastoral Comunidad que escucha, manos que sirven, documento que orientará la acción evangelizadora de la diócesis durante el trienio 2026-2028.
El texto, difundido el 12 de junio, recoge los aportes surgidos en las instancias parroquiales, decanales y diocesanas y los articula con las conclusiones del Sínodo sobre la Sinodalidad, proponiendo una "revitalización sinodal" de la Iglesia local mediante orientaciones pastorales, prioridades y objetivos generales.
En la introducción, el prelado destaca que la carta busca "recoger el rocío del Espíritu Santo derramado en nuestra Asamblea" y renovar la vida diocesana desde una conversión del corazón que permita pasar "de una pastoral de mera conservación a una pastoral decididamente evangélica y misionera".

El documento desarrolla seis grandes ejes: espiritualidad de comunión y sinodalidad; formación integral y permanente; protagonismo juvenil; Iglesia en salida y evangelización; caridad y atención a la vulnerabilidad; y comunicación, organización sinodal, transparencia y corresponsabilidad.
Ocho prioridades para el trienio 2026-2028
La carta establece ocho prioridades pastorales que estructurarán la planificación diocesana: protagonismo juvenil; formación permanente; misión evangelizadora; pastoral de escucha y acompañamiento; renovación de la catequesis; espiritualidad sinodal; comunicación y misión digital; y fortalecimiento de las estructuras de participación y gestión.
Cada una de ellas incluye objetivos generales y líneas operativas concretas, con evaluaciones anuales para revisar los avances y adecuar las acciones a las distintas realidades pastorales.
Jóvenes, misión y formación permanente
Entre las iniciativas previstas sobresalen la institucionalización de una Asamblea Juvenil Diocesana, la reorganización de la pastoral juvenil, la creación de equipos misioneros permanentes en las parroquias y el diseño de un plan sistemático de formación para agentes pastorales, combinando modalidades presenciales y virtuales.

Asimismo, se proyecta impulsar una renovada catequesis de carácter familiar y kerigmático, además de fortalecer la evangelización en el ámbito digital mediante una Secretaría Diocesana de Comunicación y referentes en cada comunidad.
La escucha y el servicio a los más vulnerables
Otro de los ejes centrales será la creación de equipos de pastoral de escucha en los decanatos y parroquias para acompañar a personas y familias en situaciones de vulnerabilidad, enfermedad, duelo, soledad o adicciones, en articulación con Cáritas y otras pastorales.
El documento insiste en que la escucha constituye "el primer acto de caridad" y propone una Iglesia que sea "hospital de campaña", cercana a quienes sufren y comprometida con la promoción integral de la persona.
Comunicación, transparencia y corresponsabilidad
La carta también plantea fortalecer los consejos pastorales y económicos en todas las parroquias, consolidar el Consejo Pastoral Diocesano y promover una cultura de transparencia y rendición de cuentas, tanto en el ámbito pastoral como en la administración de los bienes eclesiales.
En el cierre, monseñor Medina anima a toda la comunidad a hacer de este texto "un programa para ser orado, debatido y encarnado", dejando atrás "la resignación" y renovando el compromiso con una Iglesia sinodal, misionera y al servicio de los más necesitados.+
