Martes 3 de noviembre de 2026

Tucumán: Mons. Sánchez ordenó sacerdote a un diácono que estuvo casado

  • 29 de junio, 2026
  • San Miguel de Tucumán (AICA)
Pedro Gramajo recibió el presbiterado de manos del arzobispo de esa arquidiócesis, quien recordó que "el sacerdote está llamado a transparentar a Cristo con su vida".
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La Iglesia en Tucumán celebró la ordenación sacerdotal del diácono Pedro Gramajo, quien recibió el orden sagrado de manos del arzobispo, monseñor Carlos Sánchez, durante la misa que se celebró el 27 de junio. Concelebró el obispo auxiliar, monseñor Roberto Ferrari, junto con otros sacerdotes.

La celebración reunió a familiares, amigos, miembros de las comunidades en las que el nuevo sacerdote desarrolló su servicio pastoral y numerosos fieles que acompañaron este momento de especial alegría para esa Iglesia arquidiocesana. 

Durante la homilía, monseñor Sánchez invitó a Gramajo a vivir el sacerdocio con espíritu de servicio y fidelidad al Evangelio, recordándole que "el sacerdote está llamado a transparentar a Cristo con su vida".

              

Con esta nueva ordenación, la arquidiócesis tucumana sumó un nuevo sacerdote para la misión evangelizadora, en una celebración que estuvo atravesada por la acción de gracias, la oración y la esperanza de la comunidad eclesial.

Una misma historia dentro de su vida 
En una entrevista concedida antes de su ordenación, Pedro Gramajo relató que su camino hacia el sacerdocio tomó un rumbo nuevo tras el fallecimiento de su esposa. Luego de acompañarla durante su enfermedad y vivir el dolor de la viudez, comenzó un tiempo de profundo discernimiento espiritual, en el que descubrió que Dios seguía llamándolo a una entrega total al servicio de la Iglesia. Lejos de interpretar esa nueva etapa como una ruptura con su historia anterior, comprendió que toda su vida había sido una preparación para responder a esa vocación. 

El nuevo sacerdote explicó que nunca vivió su matrimonio y su posterior llamado al presbiterado como experiencias contrapuestas. Por el contrario, aseguró que la vida familiar, la paternidad, el diaconado permanente y el proceso vivido después de enviudar forman parte de un único itinerario de fe.+