Viernes 30 de octubre de 2026

Ucrania: el limosnero apostólico lleva la cercanía del papa León XIV

  • 29 de octubre, 2026
  • Kiev (Ucrania) (AICA)
Mons. Luis Marín de San Martín visitó centros de ayuda, refugios y comunidades que asisten a familias y niños afectados por la guerra.
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El arzobispo Luis Marín de San Martín, limosnero y prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Caridad, inició en Ucrania la etapa central de una misión encomendada por el papa León XIV para llevar su cercanía a una población golpeada por la guerra.

Acompañado por el subsecretario Massimo Ralli, monseñor Marín de San Martín recorrió este 28 de octubre distintos centros de asistencia en Kyiv, donde pudo encontrarse con voluntarios, familias, niños y organizaciones que sostienen la ayuda humanitaria. El viaje, iniciado el 27 de octubre en Varsovia, continuará hasta el viernes 30 e incluye visitas a Zaporizhzhia, Dnipro y Fastiv.

Una de las primeras visitas fue a un centro de Caritas-Spes situado en las afueras de la capital, junto con el nuncio apostólico en Ucrania, arzobispo Visvaldas Kulbokas; el obispo auxiliar de Kyiv-Zhytomyr y presidente de Caritas-Spes, monseñor Oleksandr Yazlovetskyi, y el padre Vyacheslav Grynevych, director ejecutivo de la organización.

En el lugar se distribuyen alimentos, se brinda refugio durante los ataques y se ofrece apoyo material y psicológico, especialmente a personas mayores y mujeres que quedaron solas con sus hijos mientras sus esposos se encuentran en el frente. La atención a los niños ocupa un lugar central, ya que muchos llevan años sin asistir presencialmente a la escuela y viven alejados de sus amigos a causa de la pandemia y la guerra.

La misión también permitió conocer los espacios utilizados como refugios durante los bombardeos. Allí se ofrece comida caliente, abrigo, camas plegables y la posibilidad de recargar teléfonos móviles. En uno de esos refugios, marcado por la espera y el temor, el limosnero apostólico bendijo las instalaciones y a las personas, invocando sobre ellas la protección del Señor.

Una Iglesia que permanece junto a quienes sufren
En Kyiv, la delegación visitó además una iglesia católica todavía en construcción, cuya comunidad combina la actividad pastoral con un amplio servicio humanitario. En su cocina, los voluntarios preparan diariamente comidas para cientos de personas, sin distinción de religión o procedencia, mientras que los generadores garantizan electricidad y calefacción.

La visita incluyó también la Curia greco-católica de Kyiv y la catedral patriarcal de la Resurrección de Cristo. Allí, el grupo conoció la asistencia material, espiritual y psicológica brindada a los soldados, además de una emisora de radio que transmite la palabra del Papa y espacios de catequesis para mantener viva la comunión con la Iglesia.

La jornada concluyó en un pequeño centro comunitario levantado junto a un edificio bombardeado. Allí, un capellán militar reúne a niños y familias, celebra la misa y ofrece acompañamiento psicológico y material. Las actividades para los más pequeños incluyen encuentros familiares que permiten recuperar, aunque sea por unas horas, espacios de alegría en medio de la guerra.

El canto de esperanza que recibió al limosnero en este lugar resume el sentido de la misión: una pequeña comunidad surgida entre los escombros que continúa creciendo. Como el grano de mostaza del Evangelio, esa pequeña semilla se convierte así en un signo de esperanza y futuro para quienes padecen las consecuencias del conflicto.+