Ucrania: enérgicas condenas al ataque ruso a un monasterio del siglo XI en Kiev
- 16 de junio, 2026
- Kiev (Ucrania) (AICA)
Una oleada de ataque rusos con misiles y drones, provocó la muerte de al menos 11 personas y destrozos en la histórica catedral de la Dormición del Monasterio de las Cuevas de Kiev.
Enérgicas condenas al ataque ruso a un monasterio del siglo XI en Kiev
En el marco de la ofensiva de Rusia contra Ucrania, la catedral de la Dormición del Monasterio de las Cuevas de Kiev, del siglo XI, fue impactada por misiles y drones rusos, en la noche del 15 de junio provocando su incendio y destrucción de parte de su estructura.
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, calificó el ataque como "uno de los mayores crímenes rusos contra la cultura cristiana en la actualidad.
Durante el ataque ruso al menos 11 personas murieron y otras 53 resultaron heridas. Los ataques con drones y misiles incendiaron edificios y automóviles y dejaron a más de 140.000 personas sin electricidad en Kiev, según dijo el alcalde, Vitali Klitschko.
"Acto de barbarie e irrespeto"
Zelenski, mantuvo una conversación telefónica con el patriarca ecuménico Bartolomé mientras se encontraba en el aeropuerto de Chisináu, durante su viaje a la cumbre del G7.
El patriarca Bartolomé calificó el ataque de "acto de barbarie e irrespeto" y pidió al presidente Zelenski que "brindara su apoyo al pueblo ucraniano que sufre las consecuencias de la guerra". En la llamada, el presidente Zelenski invitó al Patriarca a visitar Ucrania.
Fue en 2019 cuando, durante una solemne ceremonia en el Fanar y en presencia del entonces presidente ucraniano Poroshenko, el patriarca Bartolomé entregó el "Tomos de Autocefalía" al metropolitano Epifanio, proclamándolo metropolitano de Kiev y de Ucrania. Esta entrega marcó la separación definitiva de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana de la jurisdicción del Patriarcado de Moscú, encabezado por el patriarca Kirill.
Un ataque al alma espiritual y patrimonial de Ucrania
"El devastador ataque nocturno contra el Monasterio de las Cuevas de Kiev, que incendió la histórica Catedral de la Dormición del siglo XI, representa un ataque directo contra el alma espiritual y el patrimonio cultural del pueblo ucraniano, no solo para el mundo ortodoxo, sino para todos los ucranianos del mundo. Durante casi un milenio, este santuario sagrado ha sido un faro de fe cristiana, paz y resiliencia", declaró el obispo Kenneth Nowakowski, obispo de la Eparquía Ucraniana de la Sagrada Familia de Londres, en un comunicado difundido ayer por la Conferencia Episcopal Británica.
"Atacar un sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y de tanta importancia espiritual universal", añadió el obispo ucraniano, "es una afrenta no solo para las personas de fe, sino para la civilización humana misma. Lamentamos la pérdida de vidas inocentes en esta última ola de violencia y nos unimos en profunda y sincera solidaridad con quienes en Kiev siguen sufriendo este terror".

El obispo Nicholas Hudson, obispo de Plymouth y presidente del Departamento de Asuntos Internacionales de la Conferencia Episcopal Católica, ofreció su solidaridad y oraciones a la comunidad católica ucraniana en Gran Bretaña y a los ucranianos que sufren en su tierra natal.
"Atacar ciudades densamente pobladas como Kiev es un acto cínico que pone en riesgo la vida y el bienestar de innumerables civiles. Lamentamos las víctimas de estos últimos ataques y reconocemos que el bombardeo del Monasterio de las Cuevas en Kiev es profundamente doloroso desde el punto de vista espiritual. Esta emblemática iglesia no es solo un edificio, sino un lugar que atesora la memoria, la identidad y el alma del pueblo ucraniano, uniendo generaciones a través de la fe y una historia compartida".
Condenó enérgicamente los ataques e hizo un llamamiento a "todos los católicos y personas de buena voluntad en Inglaterra y Gales para que oren por Ucrania y su pueblo. Debemos mantener viva la esperanza y redoblar nuestros esfuerzos para promover el fin de esta guerra. Nos solidarizamos con todos aquellos que anhelan una paz justa".
Schevchuk: "Rusia no es Rus y Kiev no es territorio ruso"
"Al atacar el Monasterio de las Cuevas de Kiev, el agresor ruso demostró que Rusia no es Rus, y Kiev no es territorio ruso", manifestó por su parte el arzobispo mayor de la Iglesia Greco-Católica Ucraniana (UGCC), Su Beatitud, Sviatoslav Schevchuk.
"Cuando Dios quiere castigar a alguien, le quita la razón. Con este golpe, el agresor ruso demostró que Rusia no es Rus, Kiev no es territorio ruso y la historia de la santidad de Kiev-Pechersk no es la historia de la piedad moscovita", afirmó hoy el arzobispo mayor, en la Universidad Estatal Ucraniana Mykhailo Dragomanov, durante la entrega del título honorífico de Doctor Honoris Causa.
"Todos seguimos experimentando estas emociones, la conmoción que sintió el mundo cultural entero tras el ataque del domingo con drones rusos y el incendio en la Catedral de la Asunción del Monasterio de las Cuevas de Kiev. El mundo entero condenó esto como otro crimen contra la humanidad", dijo Schevchuk.
"Curiosamente, agregó el líder de la UGCC, en este mismo día la Iglesia de Moscú celebró la fiesta de 'Todos los Santos que Brillan en Tierra Rusa'. ¡Qué ironía del destino! Fue precisamente en este día cuando una mano bárbara asestó un golpe de fuego al templo consagrado en honor a la Dormición de la Madre de Dios en el Monasterio de Kiev-Pechersk. Con este golpe se distanciaron para siempre del cristianismo de Kiev".
Por su parte el Consejo Panucraniano de Iglesias y Organizaciones Religiosas también condenó el ataque: "El bombardeo ruso del monasterio es otro crimen contra la humanidad, contra el cristianismo, contra el patrimonio espiritual, histórico y cultural de Ucrania", enfatizaron en un comunicado.+
