Domingo 11 de octubre de 2026

Una nueva presencia misionera en Etiopía: 'Una tienda en el corazón'

  • 29 de septiembre, 2026
  • Ghinnir (Etiopía) (AICA)
La Comunidad Misionera de Villaregia se trasladó de Robe a Ghinnir para acompañar comunidades del este de Bale, una región de mayoría musulmana donde aún no existe una comunidad católica.
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Tras siete años de presencia misionera en Robe, la Comunidad Misionera de Villaregia inició una nueva etapa en Ghinnir, en el corazón del este de Bale, Etiopía. El traslado responde a un proceso de discernimiento que llevó a los misioneros a establecerse en una zona donde la presencia de la Iglesia católica sigue siendo muy limitada.

"Hay momentos en los que la misión nos pide permanecer, echar raíces, construir relaciones, y hay otros en los que nos pide volver a ponernos en camino, atravesar nuevos horizontes. Para nosotros ha llegado el momento de partir de nuevo", explicó Teresa Zullo, misionera de la Comunidad de Villaregia, presente en Etiopía desde hace siete años.

La comunidad comenzó en 2023 a visitar con mayor frecuencia las poblaciones del este de Bale, donde desarrolló actividades de sensibilización contra la mutilación genital femenina y el matrimonio precoz. El contacto con las comunidades y los recorridos por aldeas alejadas llevaron a los misioneros a considerar una presencia más estable.

"Quizá no basta con seguir yendo hacia estas realidades", señaló Zullo. El traslado a Ghinnir busca así "salir de lo conocido, entrar en una realidad nueva y aprender a estar presentes allí donde aún no existe una comunidad católica".

La zona es de abrumadora mayoría musulmana. Por eso, los misioneros explicaron que su presencia quiere estar centrada en "la relación, la escucha, el servicio y la fraternidad".

De Robe hacia nuevas comunidades
Durante los siete años anteriores, la Comunidad Misionera de Villaregia asumió la responsabilidad pastoral de las pequeñas parroquias de Robe y Goba. Ese período permitió aprender la lengua, conocer a la población y desarrollar las primeras actividades pastorales.

El padre Emanuele Ciccia, también misionero de la Comunidad de Villaregia, explicó que actualmente están presentes en las cuatro provincias de Golcia, Sauena, Laga Gaida y Daarar. Sin embargo, una pregunta fue cobrando fuerza durante el trabajo en el territorio: "¿Esta zona, donde el Evangelio todavía no ha penetrado, nos está pidiendo quizá un compromiso exclusivo?".

La experiencia de una prolongada sequía, ocurrida tres años atrás, contribuyó asimismo a descubrir las necesidades de la región. Muchas personas del este de Bale se trasladaron entonces a Robe en busca de oportunidades. Al encontrarse con ellas cerca de la estación de autobuses, los misioneros advirtieron que procedían de un territorio con escasa presencia de la acción misionera de la Iglesia.

"Esto se convirtió para nosotros en una llamada insistente a nuestra identidad como misioneros ad gentes", relató Zullo.

"¿Cómo ser Iglesia donde todavía no existe una Iglesia?"
Para el padre Ciccia, la decisión de establecerse en Ghinnir expresa un cambio en la forma de comprender la misión: "Ya no una misión hacia la frontera, sino una misión en la frontera".

El misionero planteó la pregunta que acompaña esta nueva etapa: "¿Cómo ser Iglesia allí donde todavía no existe una Iglesia? ¿Cómo serlo en un contexto de mayoría musulmana?". La respuesta, afirmó, "no será ante todo una estructura, sino una presencia".

La comunidad considera que su reducido número puede convertirse en una oportunidad para acercarse a la población sin generar temor y para reconocer las capacidades y recursos presentes en el territorio.

"En algunos contextos no será posible anunciar directamente a la persona de Jesús, pero hay mil maneras de contar el Evangelio", sostuvo Ciccia. Entre ellas mencionó compartir los valores del Reino de Dios mediante la forma de relacionarse con las personas, la atención a los últimos y la construcción de vínculos con otros actores de la sociedad.

"Una casa que habitar, pero una tienda en el corazón"
Los misioneros eligieron una casa de alquiler para su nueva presencia, opción que, según explicaron, expresa una concepción flexible de la misión.

"La tienda ofrece refugio y permite habitar un lugar, pero sigue siendo ligera, esencial, preparada para ser desmontada y montada de nuevo en otro sitio", explicó Ciccia. Para el misionero, se trata de una imagen de una Iglesia que "sabe echar raíces", pero que permanece disponible para volver a partir cuando la misión lo requiera.

Desde Ghinnir también será posible acceder con mayor facilidad a zonas remotas del este de Bale, incluidas las próximas a la región etíope de Somali.

"La movilidad no es solo una cuestión práctica, sino que forma parte de nuestra manera de entender la misión", afirmó Zullo. "Una Iglesia que se mueve, una Iglesia que sale, una Iglesia que se acerca".

"Dejamos Robe hace pocos días y aquí estamos ahora, en Ghinnir, sin saber qué nos espera", concluyó la misionera. "Queremos volver a ponernos en camino con una casa que habitar, pero con una tienda en el corazón, dispuestos a detenernos, a encontrarnos y, cuando llegue el momento, también a partir de nuevo".

La Comunidad Misionera de Villaregia está integrada por consagrados, consagradas, clérigos, matrimonios y personas solteras de distintas nacionalidades, unidos por una misma espiritualidad y una misión orientada a la evangelización ad gentes.+