Esta celebración fue elevada al rango de "fiesta" por el papa Francisco en 2016, destacando su papel fundamental como la primera testigo de la Resurrección.
En su catequesis semanal, el Papa subrayó la importancia del rito, los signos y los símbolos de la liturgia para acercarnos a Dios, reflexionando sobre la constitución Sacrosanctum Concilium.
Durante la audiencia general, el Papa reflexionó sobre la constitución dogmática del Concilio Vaticano II sobre la Sagrada Liturgia, 'Sacrosanctum Concilium'.
Cinco encuentros, modalidad presencial y virtual, y certificación oficial: la propuesta busca que fieles y equipos parroquiales profundicen su participación en la liturgia.