El XI Encuentro Diocesano de Jóvenes permitió que sus participantes compartieran días en comunidad, reflexionando sobre la misión y una vida marcada por Jesús.
El sacerdote murió a sus 93 años tras seis décadas al servicio a la Iglesia diocesana. Supo ganarse el afecto de las comunidades por su sencillez, espíritu misionero y cercanía.
Numerosos religiosos y religiosas de esa diócesis santiagueña y de la región del Noroeste Argentino dieron gracias a Dios por la diversidad de carismas y servicios al Pueblo de Dios.
En diversas parroquias, particularmente en Suncho Corral y Santa Rosa de Quimilí, participaron de una novena, una procesión y la Eucaristía. En algunas celebró el obispo, Mons. José Luis Corral.