Añatuya: falleció el padre José Furlani OD
- 11 de septiembre, 2026
- Añatuya (Santiago del Estero) (AICA)
El sacerdote murió a sus 93 años tras seis décadas al servicio a la Iglesia diocesana. Supo ganarse el afecto de las comunidades por su sencillez, espíritu misionero y cercanía.
Llegó a la diócesis en 1965 como hermano del Instituto Secular Oblatos Diocesanos (Info del Estero)
El obispado de Añatuya informó este 11 de septiembre el fallecimiento del padre José Furlani OD, quien se encontraba internado en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Zonal de esa ciudad santiagueña.
Había nacido el 24 de agosto de 1933 en Caucete, provincia de San Juan, y llegó por primera vez a la diócesis en 1965, como hermano del Instituto Secular Oblatos Diocesanos (OD).
El obispo de Añatuya, monseñor José Luis Corral SVD, pidió encomendar al padre Furlani al corazón de Jesús, Buen Pastor, "a quien siguió y sirvió con generosidad durante su vida y su ministerio sacerdotal en la Iglesia". "Que el Señor lo reciba en su Reino y le conceda la vida eterna, y que María Santísima, Madre de los sacerdotes, lo acompañe al encuentro definitivo con el Padre. Seguimos unidos en la oración y en la esperanza de la resurrección", expresó.
Una vida entregada a la misión y al servicio pastoral
Ordenado sacerdote el 15 de abril de 1978 por monseñor Jorge Gottau CSsR, en la catedral de Añatuya, el padre Furlani desarrolló una extensa tarea pastoral junto a numerosas comunidades. Fue catequista, acompañó grupos y ministerios y se destacó especialmente como misionero y evangelizador, recorriendo distintos lugares junto a sacerdotes y religiosas.
También colaboró durante muchos años con las Madres Misioneras de Jesús Verbo y Víctima y tuvo una especial dedicación a la Pastoral de la Salud, visitando y acompañando a los enfermos.
Durante su ministerio residió varios años en el obispado, donde colaboró con los distintos obispos de la diócesis. Su experiencia, capacidad de escucha y conocimiento de la historia diocesana lo convirtieron en una referencia para sacerdotes y laicos. Fue además confesor y acompañante espiritual, recordado por su sencillez, disponibilidad y cercanía.+
