La misa exequial fue presidida por el obispo, Mons. Adolfo Canecín, quien destacó que la vida del padre Tomás estuvo centrada en Jesucristo, la Eucaristía y el servicio a los más necesitados.
En la misa de exequias, el obispo Jorge Wagner recordó a su antecesor como un pastor fiel y servidor del pueblo de Dios y de la Iglesia de Cristo.
En la misa exequial, celebrada en la Basílica de San Pedro, el Papa reflexionó sobre las décadas de servicio diplomático y pastoral del exnuncio en la Argentina y reafirmó su testimonio de esperanza.
Monseñor Lugones presidió la Eucaristía por el fallecimiento del párroco emérito de Nuestra Señora de Luján, que fue recordado por sus 64 años de sacerdocio y su extensa labor pastoral en la diócesis.