En su homilía dominical, el arzobispo porteño llamó a comprometerse con quienes sufren y recordó que Jesús pide a sus discípulos: "Denles de comer ustedes mismos".
En su intención mensual, llamó a una conciencia solidaria sobre los bienes de la tierra y alentó gestos concretos frente al drama del hambre en el mundo.
El Papa denunció el "fracaso colectivo" y la "culpa histórica" de la humanidad ante el hambre. 673 millones de personas se acuestan sin comer, dijo y condenó el uso de la comida como arma de guerra.
El arzobispo contó situaciones de personas que pasan hambre y las contrastó con "el despilfarro ostentoso" de quienes tiran la comida. "Es obsceno el desperdicio de lo que para muchos es inalcanzable"