Durante las jornadas, los ministros ordenados visitaron enfermos, ancianos y personas privadas de la libertad. Mons. Canecín aseguró que la misión refleja una Iglesia que sale al encuentro.
La iniciativa pastoral, que se desarrolla en la comunidad San Antonio del barrio Juan XXIII, busca fortalecer el encuentro y el acompañamiento a sectores vulnerables.
Con el lema "Habla, Señor, que tu pueblo escucha" salieron al encuentro de niños, adultos mayores, mujeres y familias, para compartir la vida, la fe y la cercanía fraterna en distintas comunidades.
Desde la parroquia Inmaculada Concepción, misioneros de toda la diócesis iniciaron una experiencia de evangelización que se extenderá hasta el 12 de enero en distintas comunidades.