Viernes 4 de septiembre de 2026

Goya: sacerdotes y diáconos realizaron la Misión de la Reconciliación

  • 4 de septiembre, 2026
  • Goya (Corrientes) (AICA)
Durante las jornadas, los ministros ordenados visitaron enfermos, ancianos y personas privadas de la libertad. Mons. Canecín aseguró que la misión refleja una Iglesia que sale al encuentro.
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Encabezados por el obispo diocesano, monseñor Adolfo Canecín, los sacerdotes y diáconos de la diócesis de Goya llevaron adelante, el 1 y 2 de septiembre, la Misión de la Reconciliación en distintos barrios de Curuzú Cuatiá, especialmente en sectores alejados y con situaciones de mayor vulnerabilidad. Comenzó con una celebración eucarística en la parroquia San Juan Bosco y finalizó en la parroquia Nuestra Señora del Pilar,

Durante la jornada, visitaron enfermos, ancianos y personas privadas de la libertad, a quienes les administraron el sacramento de la Reconciliación, la Unción de los Enfermos, y les dieron la Comunión.

Monseñor Canecín, quien visitó particularmente a los internos de la comisaría local, destacó en su homilía la experiencia de comunión entre sacerdotes y diáconos y animó a "escuchar al Espíritu Santo" también en la realidad concreta, especialmente ante los desafíos que atraviesan las comunidades. 

Señaló que la misión evidencia una Iglesia que "sale al encuentro de las periferias geográficas y existenciales", llevando consuelo, escucha y los sacramentos a quienes se encuentran alejados o en situaciones de especial vulnerabilidad.

Al sintetizar el sentido de la iniciativa, el obispo diocesano afirmó que "la reconciliación y la misión que estamos realizando tendría que poder ayudarnos a reconciliarnos en las cuatro direcciones: con la creación, siendo administradores y cuidadores; con uno mismo, con la propia historia, con todos los seres humanos, sean quienes fueren y con Dios". 

Y subrayó: "Quiera Dios regalarnos la gracia de la reconciliación, para que venga la armonía, la paz que tanto anhela el corazón humano".

La Biblia en los hogares
Monseñor Canecín vinculó la misión con el comienzo de septiembre, mes de la primavera y de la Biblia, alentando a las familias a entronizar la Sagrada Escritura en sus hogares: "Pongan la Biblia abierta, pongan una flor y enciendan una vela", propuso, animando a leerla diariamente y a invocar siempre al Espíritu Santo para comprenderla desde el mismo Espíritu con el que fue escrita.

Recordó que "quien conoce la Biblia, conoce a Jesucristo", y exhortó a que la vida cristiana pueda ser "una eterna primavera", renaciendo continuamente al encarnar los valores permanentes del Evangelio.

El prelado llamó también a asumir una actitud responsable frente al cuidado de la casa común y recordó la enseñanza del papa Francisco en Laudato si'.

Y como deseo final, ante los pronósticos relacionados con el fenómeno El Niño, monseñor Canecín pidió no caer en alarmismos, pero sí actuar con previsión, responsabilidad y corresponsabilidad, promoviendo también el compromiso de las autoridades y de todos los actores de la sociedad.+