Durante la audiencia general, el Papa afirmó que la misa dominical exige una participación activa y recordó que el año litúrgico actualiza permanentemente la obra de salvación de Cristo.
En su reflexión dominical, el obispo de Río Gallegos invitó a no desanimarse ante el sufrimiento y aseguró que Dios sigue sembrando esperanza en el corazón de las personas.
El obispo de Río Cuarto invitó a pedir por nuevos sacerdotes y religiosos y recordó que la evangelización es una tarea de toda la Iglesia.
En la misa de Pentecostés, el obispo pidió dejarse guiar por el Espíritu Santo para construir comunidades marcadas por la paz, la alegría y la fraternidad.