Participaron 200 representantes de las instituciones educativas del obispado, quienes reflexionaron sobre los beneficios y riesgos de educar ante la presencia de la inteligencia artificial.
El arzobispo de La Plata y Gran Canciller de esa casa de altos estudios animó a sus autoridades y docentes a "redescubrirnos felices de poder ser parte de este servicio educativo".