Añatuya: Jornada Interinstitucional 'Custodiar lo humano en tiempos de IA'
- 27 de agosto, 2026
- Añatuya (Santiago del Estero) (AICA)
Participaron 200 representantes de las instituciones educativas del obispado, quienes reflexionaron sobre los beneficios y riesgos de educar ante la presencia de la inteligencia artificial.
El encuentro invitó a mirar estos nuevos escenarios desde una perspectiva humana y cristiana
El complejo deportivo del colegio Sagrada Familia, en la diócesis de Añatuya, albergó una nueva edición de la Jornada Interinstitucional que congrega a las comunidades educativas dependientes del obispado.
Con el lema "Habla Señor, que tu servidor escucha" y como eje principal "Custodiar lo humano en tiempos de inteligencia artificial", la jornada reunió alrededor de 200 representantes de las instituciones provenientes de las localidades de Añatuya, Tacañitas y Bandera.
A la luz de la encíclica del papa León XIV, Magnifica humanitas, los educadores reflexionaron sobre uno de los grandes desafíos que atraviesa hoy la tarea educativa: cómo humanizar la educación en un tiempo marcado por el acelerado desarrollo de la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías.
La iniciativa propuso abordar estos nuevos escenarios desde una perspectiva profundamente humana y cristiana, reconociendo las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías, pero también sus riesgos. Los participantes pusieron especial atención en la necesidad de custodiar el corazón, cuidar los vínculos y evitar que las relaciones, las instituciones y los proyectos educativos se despersonalicen.
En las mesas de trabajo se coincidió en que la tecnología puede ser una herramienta valiosa al servicio de la educación, pero no puede reemplazar aquello que hace verdaderamente humana la tarea de educar: la presencia, la escucha, el encuentro, el diálogo, la empatía y el vínculo personal. "Por eso, el desafío no consiste simplemente en incorporar nuevas herramientas, sino en preguntarnos qué tipo de personas queremos formar y qué lugar ocupa la tecnología en ese camino", señalaron.

Durante la jornada, los educadores compartieron la celebración de la Eucaristía y un almuerzo fraterno. Las delegaciones intercambiaron vivencias e inquietudes, y renovaron el compromiso con la misión educativa que la Iglesia les confía.
La jornada fue también una oportunidad para agradecer el camino compartido y valorar la riqueza de trabajar mancomunadamente, fortaleciendo una identidad común. Al finalizar, quedó resonando una invitación que sintetiza el espíritu del encuentro, seguir educando con pasión, custodiar el corazón y humanizar en estos tiempos nuevos.
"Porque frente a los grandes cambios tecnológicos de nuestro tiempo, la educación está llamada a recordar siempre que ninguna inteligencia artificial puede sustituir la riqueza de un corazón que escucha, acompaña, ama y educa", concluyeron los educadores.+
