La Iglesia en los Estados Unidos comenzó el 22 de junio, festividad de los santos Tomás Moro y Juan Fisher, la Semana de la Libertad Religiosa, animando a orar, reflexionar y tomar medidas concretas.
Una medida que eleva a 3.804 el número total de inmuebles eclesiales regularizados desde el inicio del proceso impulsado por las autoridades hace casi una década.
En una declaración, la Conferencia Episcopal (CBCI) expresó su preocupación por el aumento de las desigualdades, las polarizaciones y la "ansiedad relacionada con la identidad y la pertenencia".
El Papa recibió a los miembros de Ayuda a la Iglesia Necesitada, una fundación pontificia, y elogió su labor para defender la libertad religiosa como un elemento esencial de la vida humana.