A un siglo de la Guerra Cristera, los obispos piden fortalecer la libertad religiosa
- 5 de agosto, 2026
- Ciudad de México (AICA)
Al recordar la entrada en vigor de la "Ley Calles", el Episcopado mexicano convocó a un camino de memoria y reconciliación, y alertó sobre la violencia y el avance del crimen organizado.
A un siglo de la Guerra Cristera, los obispos piden fortalecer la libertad religiosa
La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) conmemoró el centenario de la entrada en vigor de la "Ley Calles", que dio origen a la Guerra Cristera (1926-1929), con un mensaje en el que llamó a hacer memoria desde la reconciliación y advirtió que la libertad religiosa en el país "aún no es plena".
En el documento, titulado "Callaron las campanas de los templos, habló su sangre", los obispos Ramón Castro y Héctor Pérez aclararon que la Iglesia "no conmemora una guerra ni celebra una victoria", sino que honra el testimonio de los mártires de la fe y promueve un camino de perdón, verdad y unidad nacional.
Los prelados también hicieron un ejercicio de autocrítica al reconocer que, junto al heroísmo de muchos fieles, existieron "dureza de corazón, cálculos políticos y decisiones tomadas sin la lucidez necesaria". "Pedir perdón por lo propio no debilita la denuncia de lo ajeno: la hace más creíble", expresaron, al insistir en que la memoria debe contribuir a sanar las heridas del pasado.

Si bien reconocieron los avances logrados con las reformas constitucionales de 1992 y 2013, los prelados señalaron que persisten limitaciones para el pleno ejercicio de la libertad religiosa. Entre ellas, mencionaron las restricciones para que las confesiones religiosas accedan a concesiones de radio y televisión, los obstáculos para que las familias ejerzan plenamente el derecho a educar a sus hijos conforme a sus convicciones y una persistente desconfianza hacia la Iglesia en algunos sectores de la dirigencia política.
La violencia del crimen organizado
Asimismo, manifestaron especial preocupación por la violencia del crimen organizado, que -afirmaron- en diversas regiones del país actúa como un "gobierno paralelo", vulnerando los derechos fundamentales e impidiendo que muchas comunidades vivan su fe con libertad.
En ese contexto, recordaron los asesinatos de sacerdotes y agentes pastorales, entre ellos los jesuitas asesinados en Cerocahui y el padre Marcelo Pérez, como una muestra de que "la lista de los testigos no se cerró en 1929".
El mensaje concluye con una invitación a "desarmar el corazón y la mente" para superar la polarización y reconstruir el tejido social.
En esa línea, las diócesis, seminarios y movimientos laicales impulsarán durante los próximos años actividades formativas, congresos, peregrinaciones al Cerro del Cubilete y la difusión de la serie digital Testigos del Reino, en el marco de la Novena Intercontinental Guadalupana que culminará en 2031.+
