En la misa de clausura de su viaje apostólico a Mónaco, el Papa exhortó a recuperar la fraternidad y la dignidad humana frente a un mundo atravesado por conflictos armados.
Con un discurso inspirado en dos jóvenes santos, Santa Devota, patrona de Mónaco, y San Carlos Acutis, el Papa animó a los catecúmenos a abrazar el amor de Dios que da solidez a la vida.
El papa León XIV invitó a la comunidad católica de Mónaco a renovar una fe capaz de afrontar el secularismo, promover la dignidad y proclamar el Evangelio con creatividad y convicción.
En su primer discurso, alentó a profundizar la Doctrina Social de la Iglesia y a poner los talentos al servicio del bien común, en favor de la justicia y la fraternidad.