Miércoles 28 de octubre de 2026

León XIV denunció que las guerras 'son fruto de la idolatría del poder y del dinero'

  • 28 de marzo, 2026
  • Mónaco (Principado de Mónaco) (AICA)
En la misa de clausura de su viaje apostólico a Mónaco, el Papa exhortó a recuperar la fraternidad y la dignidad humana frente a un mundo atravesado por conflictos armados.
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En el marco de su viaje apostólico al Principado de Mónaco, el papa León XIV celebró en el Stade Louis II la misa de clausura y pronunció un fuerte llamado contra los conflictos armados contemporáneos, a los que vinculó con una profunda desviación moral de la humanidad. 

Durante la celebración, el pontífice reflexionó sobre la condena de Jesús y la proyectó en la realidad actual, marcada por la violencia y la ambición desmedida. 

Una crítica a la lógica del poder y el dinero
En su homilía, el Santo Padre advirtió sobre la raíz espiritual de las guerras, al señalar que responden a una idolatría moderna que coloca en el centro el poder y la riqueza. 

En esa línea, denunció que estas lógicas terminan deshumanizando a las personas y distorsionando los valores fundamentales. Según expresó, estos "ídolos ciegan y esclavizan", llevando a que la riqueza se degrade "en codicia" y la belleza se transforme "en vanidad". 

El Papa también trazó un paralelismo entre la condena de Jesús y las dinámicas actuales de poder, al advertir sobre "la actuación oculta de las autoridades poderosas, dispuestas a matar sin escrúpulos", una realidad que -según planteó- sigue vigente en el mundo contemporáneo. 

Un llamado a recuperar la dignidad humana
Durante la celebración, León XIV insistió en la necesidad de recuperar la conciencia de fraternidad entre los pueblos, frente a un escenario internacional atravesado por conflictos. Las guerras, sostuvo, "ensangrientan" la condición común de los hombres como hijos de Dios y hermanos entre sí. 

Además, el obispo de Roma hizo referencia a la contradicción que implica violar los mandamientos fundamentales, especialmente el "no matarás", recordando cómo incluso las autoridades religiosas del tiempo de Jesús incurrieron en esa distorsión moral. 

La visita a Mónaco, que culminó con esta celebración eucarística, se inscribe en una serie de intervenciones del Papa orientadas a la promoción de la paz y a la denuncia de la violencia global, en un escenario internacional atravesado por crecientes tensiones y conflictos armados.+