En memoria y acción de gracias por la vida y obra de la beata María Ludovica, el arzobispo de La Plata recordó que "todos tenemos algo bueno y valioso que aportar".
El arzobispo de Los Ángeles alentó a vivir la compasión y el servicio cotidiano como respuesta al sufrimiento de las familias que atraviesan situaciones de incertidumbre.