Mons. Carrara en la Misa por los Migrantes: 'Trabajemos en la cultura del encuentro'
- 29 de septiembre, 2026
- La Plata (Buenos Aires) (AICA)
En memoria y acción de gracias por la vida y obra de la beata María Ludovica, el arzobispo de La Plata recordó que "todos tenemos algo bueno y valioso que aportar".
Mons. Carrara rezó por las personas que se ven obligadas a huir de su tierra
En memoria y acción de gracias por la vida y obra de la beata María Ludovica -patrona de los niños y adolescentes enfermos-, que se celebra los días 25 de cada mes, el arzobispo de La Plata, monseñor Gustavo Carrara, presidió la misa en la catedral, para rezar en esta oportunidad por los migrantes.
En su homilía, el prelado recordó que el Jesús vivió la condición de refugiado durante la huida a Egipto ante la persecución del rey Herodes, cuando san José tomó al Niño y a su Madre para protegerlos en tierra extranjera.
"Jesús estuvo en un país extranjero, con otra cultura y otra lengua", manifestó monseñor Carrara al citar el evangelio de san Mateo: "Tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, estuve preso y me visitaste, tuve frío y me vestiste", en la que Jesús identifica su propia persona con los necesitados y los vulnerables.
El arzobispo platense trazó un paralelismo entre el texto evangélico y la realidad de quienes se ven forzados a abandonar su patria debido a conflictos, persecuciones políticas o hambrunas. Además, recordó que la identidad argentina -y la de La Plata en particular- fue construida gracias al esfuerzo de generaciones de migrantes, la mayoría de ellos obreros italianos, como los que levantaron la catedral.

Recordó además a los salesianos y a las Hijas de la Misericordia, y destacó de modo especial la entrega de la beata Sor Ludovica, quien impulsó al hospital que hoy lleva su nombre e hizo una gran obra de misericordia con los niños.
El pastor arquidiocesano se refirió a la realidad actual de los migrantes en la comunidad local: "hay muchos migrantes entre nosotros que vienen a trabajar y a estudiar escapando de situaciones complejas". En ese sentido instó a poner en práctica los cuatro verbos que usaba el papa Francisco: acoger, proteger, promover e integrar a los migrantes.
Como deseo final, monseñor Carrara invocó a la beata Ludovica para que todos "trabajemos en la cultura del encuentro" y superar prejuicios. "Esos no son discursos cristianos", aseveró sobre las posturas xenófobas, recordando que "todos tenemos algo valioso que aportar" para construir la fraternidad.+
