Tenía 98 años. Fue creado cardenal por el papa Francisco en 2015 y condujo su diócesis durante la guerra civil, promoviendo la vida eclesial y la inculturación de la fe.
Al clausurar el consistorio extraordinario, el Papa convocó a fortalecer la comunión eclesial, renovar el compromiso por la paz y afrontar con esperanza las heridas que atraviesan a la humanidad.
El prefecto del Dicasterio para Doctrina de la Fe, advirtió que "la Doctrina Social Católica está siendo manipulada para servir de fundamento teórico a las guerras más injustas".
Los cardenales expresaron su preocupación por las amenazas a la libertad religiosa.