León XIV pidió dejar actuar al Espíritu Santo para superar prejuicios, miedos y cierres que impiden vivir el Evangelio con alegría y esperanza. Y aseguró que el Espíritu Santo es "luz y fuerza".
En un mundo que "necesita desesperadamente la paz", el Santo Padre invita a celebrar la Eucaristía con regularidad para "volver a ser testigos de la caridad y portadores de la reconciliación".
"Sólo un corazón pacífico puede difundir la paz", invocó León XIV tras la oración mariana e instó a los gobernantes a tener "el valor de realizar gestos de distensión y diálogo".
En la oración mariana, al final de la misa de inicio de su pontificado, León XIV renovó su llamamiento a una paz "justa y duradera" antes de reunirse con Zelensky.