Viernes 6 de noviembre de 2026

Regina Caeli: la Eucaristía dominical, 'indispensable' para la vida cristiana

  • 12 de abril, 2026
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
En un mundo que "necesita desesperadamente la paz", el Santo Padre invita a celebrar la Eucaristía con regularidad para "volver a ser testigos de la caridad y portadores de la reconciliación".
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Antes del rezo del Regina Caeli de este domingo 12 de abril, el papa León XIV ofreció una meditación sobre la importancia de la Eucaristía dominical en la vida cristiana. En un mundo que, dijo, "necesita desesperadamente la paz", invitó a los fieles a participar con regularidad en la Eucaristía para "ser testigos de la caridad y portadores de reconciliación".

En el Segundo Domingo de Pascua, también conocido como Domingo de la Divina Misericordia -instituido por san Juan Pablo II-, el pontífice centró su reflexión en la Eucaristía dominical como testimonio de la Resurrección.

Basándose en el Evangelio de san Juan sobre la aparición de Jesús resucitado al apóstol Tomás, el papa invitó a los fieles a reflexionar sobre su encuentro personal con Cristo.

El pasaje evangélico se sitúa ocho días después de la Pascua, cuando los discípulos están reunidos. Según el relato, Jesús invita a Tomás a ver sus heridas y a creer. El apóstol lo reconoce por los signos de su pasión y proclama: "¡Señor mío y Dios mío!".

"No siempre es fácil creer", afirmó el papa. "No lo fue para Tomás ni lo es para nosotros". Por eso, añadió, cada domingo la Iglesia invita a los fieles a reunirse para celebrar la Eucaristía, como lo hicieron los primeros discípulos.

El pontífice subrayó que la Eucaristía es central en la vida cristiana: en ella, dijo, los fieles escuchan la palabra de Jesús, oran, profesan su fe, comparten en la caridad y participan del Cuerpo y la Sangre de Cristo.

Antes de su próximo viaje a África, el papa también recordó el testimonio de los mártires de Abitene, cristianos del norte de África ejecutados en los primeros siglos por negarse a abandonar la celebración del Día del Señor.

Según explicó, estos mártires afirmaron que no podían vivir sin la Eucaristía, ejemplo que, sostuvo, sigue siendo relevante hoy.

El papa agregó que, a través de la Eucaristía, los creyentes están llamados a ser testigos de la presencia, la misericordia y la paz de Cristo en la vida cotidiana.

"En un mundo necesitado de paz, esto nos llama a ser constantes y fieles en nuestro encuentro eucarístico con el Señor resucitado", afirmó.

El pontífice concluyó encomendando esta intención a la Virgen María.+