Con una procesión y la misa celebrada en la capilla Mater Dolorosa, la comunidad parroquial renovó su devoción a la Virgen bajo esa advocación. "Su ejemplo enseña a no ser indiferentes".
Fieles y devotos de la Virgen de los Dolores participaron durante casi 15 días de diversos momentos de oración, misas, novenas, junto con varias actividades.
La comunidad de esa localidad celebró a Nuestra Señora de los Dolores. La Eucaristía fue presidida por el obispo de Chascomús, Mons. Juan Ignacio Liébana.
El arzobispo de La Plata presidió la fiesta patronal de Nuestra Señora de los Dolores, que celebró en la catedral cuyo nombre y protección está bajo esa advocación mariana.