Jueves 17 de septiembre de 2026

Camerún: un arzobispo denuncia graves abusos en cárceles y exige justicia

  • 7 de julio, 2026
  • Douala (Camerún) (AICA)
Mons. Samuel Kleda alertó sobre desapariciones forzadas, corrupción y condiciones inhumanas en los centros de detención. Reclamó respeto por la dignidad de toda persona privada de libertad.
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El arzobispo de Douala (Camerún), monseñor Samuel Kleda, denunció las graves violaciones de los derechos humanos que afectan a las personas privadas de libertad en ese país, y pidió una profunda reforma del sistema judicial y penitenciario.

En una carta pastoral publicada a fines de junio, el prelado advirtió sobre las desapariciones forzadas, las detenciones arbitrarias, la corrupción y las condiciones inhumanas de reclusión, al tiempo que exhortó a mirar a los detenidos desde la perspectiva del Evangelio.

"La forma en que tratamos a los presos es un reflejo de nuestra relación con Dios. Ignorar su sufrimiento es ignorar a Cristo. Comprometernos a aliviar su sufrimiento y restablecer la justicia es servir a Cristo", afirmó el prelado.

Inspirándose en las palabras de Jesús: "Estuve en la cárcel y me vinieron a ver", explicó que su carta constituye "un acto de verdad y caridad pastoral, nacido no de un espíritu de controversia, sino de un sentido del deber y una compasión urgente".

Denuncia una "injusticia sistémica"
El arzobispo camerunés señaló que el objetivo del documento es "denunciar la injusticia sistémica que rodea el arresto, la detención y el encarcelamiento de muchos ciudadanos cameruneses".

Asimismo, aseguró que busca sacar a la luz "la intolerable práctica de los secuestros y el aislamiento, las condiciones degradantes y abusivas en las comisarías y puestos de gendarmería, la realidad del sistema penitenciario, la corrupción que asola todo el sistema judicial y las frecuentes violaciones del procedimiento penal".

Entre las situaciones más preocupantes mencionó las desapariciones de personas detenidas sin orden judicial.

"Hay personas arrestadas y secuestradas, a menudo sin orden judicial, por agentes uniformados o de civil. Simplemente desaparecen y son retenidas en lugares secretos", denunció el arzobispo, al tiempo que lamentó el sufrimiento de las familias, que recorren dependencias policiales y judiciales sin obtener respuestas.

El prelado calificó estas prácticas como una "violación flagrante de la ley".

Condiciones degradantes y corrupción
La carta también describe las precarias condiciones de las cárceles camerunesas. Monseñor Kleda afirmó que la atención médica es insuficiente, que enfermedades como la tuberculosis, la sarna y la fiebre tifoidea se propagan sin control, y que muchos internos sobreviven gracias a la ayuda de sus familiares o al mercado negro dentro de los establecimientos penitenciarios.

Manifestó además su preocupación por la situación de las mujeres y los menores detenidos, al tiempo que denunció la falta de condiciones adecuadas para las madres con hijos pequeños y la exposición de los adolescentes a abusos y explotación.

El arzobispo criticó igualmente el uso excesivo de la prisión preventiva, al advertir que "lo que debería ser una medida excepcional se ha convertido en la norma", prolongándose durante años y privando a numerosas personas del derecho a un juicio en un plazo razonable.

Finalmente, recordó que la finalidad del encarcelamiento debe ser proteger a la sociedad y favorecer la rehabilitación de quienes cumplen una condena, siempre "con pleno respeto a su dignidad", para facilitar su reinserción social tras recuperar la libertad.+