Sábado 19 de septiembre de 2026

Domingo de Ramos: una invitación a vivir la fe con compromiso

  • 31 de marzo, 2026
  • Buenos Aires (AICA)
En el inicio de la Semana Santa, obispos de todo el país llamaron a no quedarse en los ritos y a acompañar a Jesús con una fe concreta y comprometida.
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En el inicio de la Semana Santa, obispos de todo el país llamaron a los fieles a vivir el Domingo de Ramos con profundidad y compromiso. En sus mensajes, coincidieron en la importancia de no quedarse solo en los ritos, sino de acompañar a Jesús con una fe concreta, marcada por la entrega, la confianza en Dios y la coherencia en la vida cotidiana.

El arzobispo de Córdoba, cardenal Ángel Rossi SJ, reflexionó sobre el inicio de la Semana Santa como un camino personal de encuentro con Cristo, y señaló que este camino implica despojo y entrega. Advirtió que no resulta atractivo seguir a quien no ofrece seguridades humanas, pero sostuvo que allí se encuentra el núcleo del discipulado. Explicó que el olivo representa la resistencia del amor, capaz de sostenerse incluso en medio de las dificultades y conflictos.

"Hoy entramos en el corazón del misterio cristiano", manifestó el arzobispo de Corrientes, monseñor Adolfo Larregain OFM, e invitó a vivir estos días con compromiso interior: "No nos quedemos sólo en los ritos externos, abramos el corazón", exhortó, y animó a acompañar a Jesús "no como espectadores, sino como discípulos" en el camino hacia la Pascua.

El arzobispo de La Plata, monseñor Gustavo Carrara, invitó a vivir el signo del ramo bendecido como una expresión concreta de fe y confianza en Dios: "El ramo bendecido se convierte en un punto de referencia donde apoyar la vida. Mientras algunos pueden verse tentados a sostenerse en el dinero o en el poder, nosotros, con este humilde gesto, renovamos el deseo de apoyar nuestra existencia en Dios, poniéndonos bajo su cuidado y protección", manifestó.

 "Nosotros proclamemos la fe, la fe de la Iglesia que profesamos, y permanezcamos fieles y firmes para poder participar un día de su gloriosa resurrección", animó el obispo de Formosa, monseñor José Conejero Gallego, en la catedral Nuestra Señora del Carmen. "Procuremos, por tanto, ser lo más coherente posible con esta fe que hemos recibido como don y gracia de Dios".

Monseñor Ernesto Giobando SJ, obispo de Mar del Plata, invitó a vivir la Semana Santa con Cristo en el centro. Señaló que no solo se trata de aclamar al Señor, sino también de reconocerse necesitado de su misericordia, ya que "todo lo que hemos escuchado en la pasión, Jesús lo hace por nosotros". Por eso, propuso una interpelación concreta: "¿Qué voy a hacer por Él si Él tanto hizo por mí?".

En Colonia Carolina, monseñor Adolfo Canecín, obispo de Goya, invitó a los jóvenes a abrir el corazón al misterio que se inicia con el Domingo de Ramos: "Una nueva Jornada Juvenil de Ramos abre las puertas de la Semana Santa, la semana mayor de nuestra fe. Queremos atravesar esta puerta acompañando a Jesús que entra decididamente en Jerusalén, sabiendo que allí lo esperan la pasión y la muerte, que darán paso a la Resurrección". Destacó que la liturgia permite "hacerse contemporáneos del misterio de la Pasión, muerte y Resurrección del Señor".

Acompañar a Jesús
"Hoy es un día bien importante porque acompañamos a Jesús", expresó el obispo de Posadas, monseñor Juan Rubén Martínez, en la catedral San José, e invitó a los presentes a recorrer espiritualmente el camino que conduce a la Pascua. Asimismo, remarcó que el misterio pascual es el centro de la fe cristiana: "El que murió, resucitó", sostuvo, al tiempo que recordó que la fe invita a vivir con la certeza de la vida eterna, más allá de la muerte biológica.

El obispo de San Francisco, monseñor Sergio Buenanueva, señaló que todo es cumplimiento del plan de Dios y que la historia humana sigue en las manos del Padre: "Jesús no es una víctima del destino, sino el protagonista de una salvación anunciada que da sentido a la aparente sinrazón de la violencia". "Se entrega con libertad, manso ante los insultos, pero con la autoridad de quien sabe que su sacrificio sacudirá la tierra", añadió.

"Hoy Jesús viene a nosotros humildemente en cada circunstancia de la vida, en el orden personal, comunitario, social. Viene a nuestra realidad de país y del mundo. Jesús es la luz que viene a disipar las tinieblas, en nuestro corazón y en nuestro exterior. El Misterio de su muerte y resurrección nos muestra el Camino. Ese Camino es la persona misma de Jesús. Él es la paz, la justicia, la verdad, la libertad, el amor. Muchos se quieren presentar como los salvadores del pueblo, del mundo. Estemos atentos. No nos dejemos engañar", sostuvo el obispo de Quilmes, monseñor Carlos Tissera, en la catedral.

El administrador apostólico de San Rafael, monseñor Marcelo Mazzitelli instó a no ser meros espectadores del relato evangélico, sino a preguntarse qué lugar ocupan en él. Subrayó que es imposible vivir en fidelidad y humildad si no es siguiendo de este camino de abajamiento y advirtió sobre el riesgo de convertirse en "jueces de la vida de los demás". Exhortó en cambio a llevar la misericordia de Cristo hacia la debilidad y la fragilidad humana y pidió a los fieles que los ramos no sean solo un recuerdo, sino un verdadero compromiso de ser discípulos misioneros que anuncien un mensaje de vida y amor.

En San Rafael, la celebración del Domingo de Ramos fue presidida por el párroco de la catedral  Alejandro Mugna y concelebrada por el vicario parroquial Alexis Cardo, ya que el obispo monseñor Pedro Torres se encuentra temporalmente en la localidad de Soledad, departamento San Cristóbal, por la ausencia sacerdotal.+