El arzobispo emérito de Corrientes afirmó que la pobreza de corazón es el fundamento de la vida cristiana y recordó que todos los bautizados están llamados a la santidad.
El arzobispo de Córdoba reflexionó sobre el mandamiento del amor y llamó a reconocer al prójimo tanto en quienes sufren lejos como en las personas más cercanas.
El arzobispo de Mendoza vinculó el mandamiento del amor con el cuidado concreto de quienes atraviesan necesidades, deudas o situaciones de vulnerabilidad.
El obispo, monseñor Braida, propone la lectura de la encíclica Magnifica humanitas, la organización de espacios comunitarios para seguir las actividades de la visita y el uso de materiales pastorales.