Enrique Shaw, un empresario que hizo de su trabajo un camino de santidad
- 28 de agosto, 2026
- Rafaela (Santa Fe) (AICA)
La catedral San Rafael de Rafaela fue epicentro de una misa al cumplirse 64 años de la muerte del empresario argentino, fundador de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE).
La misa se celebró con motivo del Día Nacional de la Comunidad Empresarial
Con motivo de celebrarse el Día Nacional de la Comunidad Empresarial, el jueves 27 de agosto se celebró en la catedral San Rafael de la ciudad de Rafaela una misa en memoria de Enrique Shaw, empresario argentino, padre de familia y fundador de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), reconocido por su testimonio de vida cristiana en el ámbito laboral.
La Eucaristía fue presidida por el presbítero Alejandro Sola, asesor espiritual de ACDE Rafaela y párroco del Sagrado Corazón, y concelebrada por el presbítero Fabián Ribero, párroco de Villa Minetti y director diocesano de las misiones. Participaron también integrantes de ACDE Rafaela.
Durante la homilía, el padre Sola destacó que Shaw fue "un empresario argentino que fue reconocido por sus virtudes cristianas" y recordó que se trató del primer laico empresario argentino cuya causa de beatificación avanzó hacia un eventual reconocimiento por parte de la Iglesia. También subrayó que su testimonio permitió comprender la actividad empresarial como una verdadera vocación.
"Cuando hablamos de comunidad empresaria no tenemos que imaginar necesariamente grandes empresas", señaló el sacerdote, quien invitó a descubrir la dimensión emprendedora como parte del llamado de Dios a transformar la creación y contribuir a la dignificación de las personas. En este sentido, sostuvo que el trabajo también podía convertirse en un espacio para "humanizar las realidades que vivimos".

El presbítero Sola vinculó la figura de Shaw con el Evangelio del servidor fiel y explicó que el empresario cristiano está llamado a ejercer la autoridad como servicio. "Mientras mayor es la responsabilidad, más personas a cargo, el llamado a amar más y a servir, siendo los últimos", afirmó.
También recordó que, durante la enfermedad que finalmente provocó su muerte a los 41 años, cerca de 200 trabajadores de la empresa se ofrecieron como donantes de sangre para Shaw. El sacerdote presentó este gesto como un signo de la relación que había construido con quienes trabajaban bajo su responsabilidad. "Llevo en mí, siendo empresario, sangre obrera", había expresado Shaw al conocer el gesto de sus empleados.
Shaw, un gran misionero
Al finalizar la celebración, el padre Ribero destacó la dimensión misionera del empresario argentino y propuso ampliar la comprensión de la misión cristiana. "Enrique fue un gran misionero, un ejemplo de laico joven, comprometido con la Iglesia y el mundo de su época; un hombre de familia que transmitió valores", afirmó.
"La dimensión misionera de Enrique Shaw nos tiene que ayudar a vivir la misión desde nuestro lugar: empresario, obrero, docente, cura", agregó, y resaltó que cada cristiano está llamado a ser misionero allí donde desarrolla su vida cotidiana.
El Día Nacional de la Comunidad Empresarial fue instituido en homenaje a Enrique Shaw y la conmemoración también tuvo lugar en otras ciudades del país, entre ellas Paraná, La Plata, Pilar, Catamarca, Mendoza, Santa Fe, Rosario, Salta, Bahía Blanca, Córdoba, Tucumán y Barranqueras.
La figura de Shaw continúa siendo presentada como un testimonio de que la vida cristiana podía vivirse plenamente en el mundo del trabajo y de la empresa.+
