Domingo 30 de agosto de 2026

León XIV llamó a cultivar la sinceridad y la docilidad en la vida de fe

  • 30 de agosto, 2026
  • Castel Gandolfo (Italia) (AICA)
Durante el rezo del Ángelus en Castel Gandolfo, el Papa invitó a no interrumpir nunca el diálogo con Dios y a no juzgar su obrar, aun cuando sus caminos no coincidan con las propias expectativas.
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El papa León XIV presidió este 30 de agosto el rezo del Ángelus desde la Plaza de la Libertad de Castel Gandolfo y en su reflexión sobre el Evangelio invitó a los cristianos a cultivar en la vida de fe y en la oración la sinceridad y la docilidad, tomando como ejemplo la actitud del apóstol Pedro.

El pontífice centró su meditación en el pasaje evangélico en el que Jesús anunció a sus discípulos que debía ir a Jerusalén, padecer, morir y resucitar al tercer día. León XIV explicó que este anuncio se encontraba muy lejos de la imagen que los discípulos tenían del Mesías, a quien esperaban como un líder triunfante y poderoso.

En particular, se detuvo en la reacción de Pedro, quien acababa de reconocer a Jesús como el "Mesías, el Hijo del Dios vivo", pero luego manifestó su desacuerdo ante el anuncio de la pasión. El apóstol llegó incluso a reprender al Señor: "¡Lejos de ti tal cosa, Señor! Eso no puede pasarte!". Para el Papa, aquella reacción estuvo motivada por un amor sincero, aunque también reveló la dificultad de aceptar los caminos de Dios cuando no coincidían con las propias expectativas.

León XIV señaló que también los creyentes pueden experimentar esa misma dificultad. Frente a situaciones que no comprenden, pueden caer en la tentación de pensar que Dios se equivoca, que no escucha sus oraciones o que no se interesa por ellos. Por eso, invitó a reconocer que la lógica de Dios muchas veces supera los propios criterios y expectativas.

No interrumpir el diálogo con el Señor
A partir de la figura de Pedro, el Papa destacó dos enseñanzas fundamentales. La primera consiste en "no interrumpir nunca" el diálogo con el Señor, especialmente en los momentos de incertidumbre. En lugar de alejarse de Dios ante lo que no se comprende, exhortó a manifestarle con confianza las propias dificultades y preguntas.

La segunda enseñanza es "no juzgar nunca el obrar de Dios", sino ponerse a la escucha con humildad, especialmente en la oración, para descubrir aquello que el Señor puede revelar a través de los acontecimientos, aun cuando no respondiera a las expectativas personales.

El pontífice recordó también la respuesta de Jesús a Pedro: "¡Ponte detrás de mí, Satanás!", y explicó que el seguimiento de Cristo implica negarse a sí mismo, tomar la propia cruz y seguir sus huellas. Destacó que Pedro, después de escuchar al Señor, asumió ese desafío y permaneció fiel a Cristo durante toda su vida, hasta el martirio.

Finalmente, León XIV invitó a pedir la intercesión de la Virgen María, que permaneció obediente a los designios de Dios junto a la cruz de su Hijo. "Pidamos entonces al Señor que también nosotros tengamos en nuestra vida de fe y en nuestra oración, la misma sinceridad de Pedro", manifestó, para que los cristianos puedan decir con humildad lo que sienten aun cuando el corazón estuviera confundido y, al mismo tiempo, cultivar la docilidad para aceptar aquello que Dios les pide más allá de sus propias expectativas.

Cercanía del Papa con las poblaciones de Haití, Nepal y el Tibet
Luego del rezo del Ángelus, el Papa hizo un llamamiento en favor de la población de Haití, tras la masacre perpetrada en Kenscoff y pidió "la inmediata liberación de todos los rehenes". Además, el pontífice elevó sus oraciones por las víctimas y las familias afectadas por las inundaciones ocurridas en Nepal y el Tíbet.

Además, el obispo de Roma se refirió a la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación y el inicio del Tiempo de la Creación, cuyo tema este año es 'Agua Viva'. Este martes 1° de septiembre, en el Giardino della Madonnina del Borgo Laudato si', en los Jardines Pontificios de Castel Gandolfo, León XIV celebrará la misa por el Cuidado de la Creación.

Y recordó a san Agustín de Hipona pidiendo "que el mundo se llene de quienes, con valentía, parten y distribuyen el pan de la paz, superando las divisiones, promoviendo la justicia y practicando el perdón, para el bien de todos".+