Martes 3 de noviembre de 2026

España: un párroco acompaña a su pueblo tras el devastador incendio en Almería

  • 14 de julio, 2026
  • Almería (España) (AICA)
El padre Víctor Fernández sostiene espiritualmente a las comunidades de Los Gallardos y Bédar, mientras avanzan las tareas de asistencia y reconstrucción tras la tragedia.
Doná a AICA.org

El párroco de Los Gallardos y Bédar, padre Víctor Fernández, acompaña a los habitantes de ambas localidades de la provincia española de Almería tras el incendio forestal que dejó al menos 13 muertos, unas 7.000 hectáreas arrasadas y cientos de personas evacuadas.

Desde los primeros momentos de la emergencia, el sacerdote se dedicó a localizar a los miembros de sus comunidades, resguardar los libros sacramentales, la imagen de la Virgen de la Cabeza y el Santísimo Sacramento, además de colaborar con las tareas de asistencia junto a autoridades, bomberos, Cruz Roja y sacerdotes de localidades vecinas.

"Nunca pensamos que tendríamos que afrontar una tragedia así. Al principio confiábamos en que el incendio pudiera controlarse, pero avanzó con una rapidez impresionante", relató en declaraciones difundidas por la Delegación de Medios del Obispado de Almería.

El padre Fernández reconoció que el momento más doloroso fue cuando comenzaron a confirmarse las víctimas fatales. "El corazón se rompe", expresó, al recordar también las horas de incertidumbre por personas mayores que permanecían incomunicadas.

Cercanía, servicio y esperanza
El sacerdote explicó que vivió esos días procurando que "nadie se sintiera solo", ya fuera mediante el acompañamiento espiritual, la ayuda en las evacuaciones o colaborando en las necesidades materiales de los damnificados.

Aunque aseguró no estar acostumbrado a la exposición pública, consideró importante transmitir esperanza en medio del sufrimiento de su pueblo.

Al reflexionar sobre la presencia de Dios en la tragedia, afirmó: "Dios estaba en la cruz, sufriendo con quienes sufrían. Pero también estaba en las manos de los bomberos, de los militares, de los sanitarios, de los pilotos, de los policías y de todas esas personas anónimas que dejaron sus cosas para ayudar a los demás".

El párroco destacó asimismo la solidaridad de los vecinos, con restaurantes que prepararon comida para los evacuados, comercios que trabajaron durante la madrugada y familias que abrieron las puertas de sus hogares para recibir a quienes habían perdido todo.

Finalmente, sostuvo que ahora comienza una nueva etapa marcada por la reconstrucción y el acompañamiento a las familias que atraviesan el duelo. "Bédar volverá a ser ese pueblo precioso que siempre ha sido, aunque nunca olvidaremos a quienes hemos perdido", concluyó.+