'La crisis de la democracia comienza con el olvido de Dios', advirtió el Papa
- 30 de mayo, 2026
- Ciudad del Vaticano (AICA)
En su audiencia con los miembros de la Fundación Centesimus Annus, León XIV señaló que las crecientes divisiones sociales provienen de una crisis antropológica más profunda.
León XIV y miembros de la Fundación Centesimus Annus Pro Pontifice (VaticanMedia)
Las crisis actuales de la democracia, el debilitamiento de la cooperación internacional y las crecientes divisiones sociales tienen su raíz en una crisis antropológica más profunda, según declaró el papa León XIV a los miembros de la Fundación Centesimus Annus Pro Pontifice, a los que recibió este sábado 30 de mayo.
El Papa subrayó que la respuesta a los desafíos de la modernidad está en en el redescubrimiento de la dignidad humana, en el diálogo y en "civilización del amor".
Un mundo dividido busca significado
El Santo Padre agradeció a los miembros de la Fundación Centesimus Annus Pro Pontifice, por su compromiso con la promoción de la doctrina social de la Iglesia. Además, mencionó su reciente encíclica, Magnifica humanitas, destacando que puede servir como un importante punto de referencia para la reflexión sobre los problemas sociales y políticos contemporáneos.
El Papa señaló que el tema de la conferencia de este año, "Un mundo dividido en busca de la espiritualidad: libertad y pluralismo en la doctrina social de la Iglesia", refleja con acierto la situación actual de la humanidad.
"Vivimos en una época marcada por las guerras, la creciente polarización y las divisiones culturales y sociales", afirmó el Santo Padre.
La humanidad común es una fuente de esperanza
A pesar de las numerosas tensiones, el Papa señaló un elemento que sigue uniendo a las personas más allá de las divisiones. "Si bien las divisiones parecen aumentar, hay un denominador común que sin duda nos une a todos: nuestra humanidad común", enfatizó.

León XIV recordó que las experiencias difíciles llevan a las personas a plantearse preguntas fundamentales sobre el sentido de la vida, el futuro y el rumbo del desarrollo de la sociedad. Subrayó que es precisamente en estas preguntas donde se manifiesta un profundo anhelo de verdad, de Dios y de un sentido perdurable a la existencia.
La libertad no es arbitrariedad
El Obispo de Roma dedicó una parte importante de su discurso a reflexionar sobre la libertad. Advirtió que la cultura contemporánea suele equipararla con la capacidad de hacer lo que uno quiera. "Es necesario recuperar el auténtico significado de la libertad, que nos permite descubrir su dimensión relacional", enfatizó.
Recordando las enseñanzas de san Juan Pablo II, León XIV recordó que el hombre se realiza a través de "la entrega de sí mismo y la aceptación de los demás", y que la verdadera libertad alcanza su plenitud en el amor.
Dos visiones de la civilización
El Santo Padre también evocó la enseñanza de San Agustín sobre las dos "ciudades". La primera, basada en el orgullo y el amor propio, conduce al individualismo egoísta. La segunda, edificada sobre el amor a Dios y al prójimo, se convierte en el fundamento de una auténtica civilización del amor.

Según el Papa, es a la luz de esta visión agustiniana que se pueden comprender las causas de muchas crisis contemporáneas. "Detrás de la crisis de la democracia y el debilitamiento del multilateralismo subyace una crisis antropológica derivada del hecho de que el Creador ha sido en gran medida olvidado", advirtió León XIV.
La civilización del amor nace de la fidelidad cotidiana
Al mismo tiempo, el Papa llamó a evitar el desaliento y el pesimismo. Citando la encíclica Magnifica humanitas, recordó que la renovación de la sociedad no se produce mediante acciones aisladas y espectaculares. "Una civilización del amor no nace de un solo gran gesto, sino de la suma de pequeños y constantes actos de fidelidad que se oponen a la deshumanización", enfatizó.
¿Qué es la Fundación Centesimus Annus Pro Pontifice?
La Fundación Centesimus Annus Pro Pontifice fue creada por san Juan Pablo II en 1993, dos años después de la publicación de la encíclica social Centesimus annus. Su objetivo es difundir la doctrina social de la Iglesia y fomentar la reflexión sobre su aplicación en la vida económica, social y política. La Fundación reúne a empresarios, economistas, científicos y representantes de diversas profesiones de numerosos países. Cada año organiza conferencias internacionales sobre los principales retos de la actualidad, como el desarrollo económico, la justicia social, la ética empresarial, la protección del medio ambiente y la paz entre las naciones.+
