Jueves 6 de agosto de 2026

León XIV: el Evangelio derriba los muros que dividen a la humanidad

  • 6 de agosto, 2026
  • Asis (Italia) (AICA)
Desde Asís, el Papa exhortó a los jóvenes a vencer el miedo, seguir el ejemplo de san Francisco y comprometerse con la paz, la fraternidad y el servicio a los más vulnerables.
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En la misa celebrada este 6 de agosto en la basílica de Santa María de los Ángeles, en Asís, el papa León XIV animó a los jóvenes reunidos en el encuentro Go! Franciscan Youth Meeting 2026! a dejarse transformar por el Evangelio, superar la resignación y el miedo, y convertirse en protagonistas de una nueva historia marcada por la fraternidad y la paz.

Con motivo de la fiesta de la Transfiguración del Señor y en el marco de su visita pastoral a la ciudad de san Francisco, el pontífice aseguró que "la revolución del Evangelio" derriba los muros que separan a las personas e invitó a las nuevas generaciones a seguir a Cristo allí donde más se vulnera la dignidad humana.


En su homilía, León XIV recordó que Asís sigue siendo un lugar donde "la vida puede cambiar" y destacó que san Francisco y santa Clara iniciaron allí un camino de renovación al abrazar el Evangelio "sin concesiones".

El Papa señaló que la Iglesia está llamada a formar personas capaces de escuchar la voz de Dios y tomar decisiones valientes, al tiempo que subrayó que la espiritualidad franciscana invita a reparar las relaciones con Dios, con los demás y con toda la creación.

Asimismo, recordó que, como escribió en su encíclica Magnifica humanitas, los cristianos deben promover una sociedad donde se respete la dignidad de cada persona, florezcan la justicia y la fraternidad y nadie pierda su rostro humano.

Consagrarse a la civilización del amor
Dirigiéndose especialmente a los jóvenes, el Santo Padre afirmó que Europa y el mundo esperan de ellos "nuevos santos" y los alentó a creer plenamente en la fuerza transformadora del Evangelio.


También los invitó a no apartarse del sufrimiento de los más pobres ni de las heridas de la humanidad, recordando la enseñanza del papa Francisco sobre la necesidad de tocar la carne sufriente de los demás.

Finalmente, León XIV los exhortó a "consagrarse a la civilización del amor", siguiendo el espíritu de san Francisco y convirtiéndose en artífices de paz al servicio de la vida, incluso en los escenarios marcados por la violencia y la muerte.

Antes de concluir la celebración, el Papa pidió a los jóvenes poner al servicio del bien común sus estudios, talentos, trabajo, amistades y oración, para ser instrumentos de paz allí donde haya odio, división, desesperanza o tristeza, y regresar a sus comunidades con un compromiso renovado con Jesucristo.+