León XIV: 'La Biblioteca Vaticana debe abrir nuevas puertas de reconciliación'
- 14 de septiembre, 2026
- Ciudad del Vaticano (AICA)
Al inaugurar la exposición "AQVA. Catástrofe y maravilla", el Papa definió a la Biblioteca Apostólica como "un corazón" y anunció nuevos espacios para preservar la memoria cultural.
León XIV: 'La Biblioteca Vaticana debe abrir nuevas puertas de reconciliación' (fotos: Vatican Media)
El papa León XIV visitó este 14 de septiembre la Biblioteca Apostólica Vaticana para inaugurar la exposición AQVA. Catástrofe y maravilla, ocasión en la que alentó a sus responsables a dar testimonio de la "antigua y nueva apertura cultural de la Iglesia" y a seguir abriendo "nuevas puertas de reconciliación" mediante el patrimonio documental que custodian.
Durante su discurso, el Santo Padre definió a la Biblioteca Apostólica como "un corazón", cuya misión combina la conservación del legado histórico con la apertura al diálogo y a la investigación.
León XIV explicó que el latido del corazón se compone de dos movimientos complementarios -sístole y diástole-, una imagen que utilizó para describir la naturaleza de la Biblioteca y del Archivo Apostólico Vaticano.
"La Biblioteca Apostólica también se mantiene viva en la medida en que garantiza su propia sístole y diástole", afirmó.

Al recordar que su madre era bibliotecaria y que la visita coincidía con el día de su cumpleaños, expresó su gratitud al personal de ambas instituciones y destacó que su servicio está orientado al desarrollo y la difusión de la cultura en beneficio de la Iglesia y de toda la humanidad.
Un lugar de silencio que impulsa la búsqueda de la verdad
El Papa sostuvo que una biblioteca no es únicamente un ámbito silencioso, sino un espacio capaz de despertar el deseo de profundizar en la verdad. Como ejemplo evocó la conversión de san Agustín tras escuchar la voz interior "Toma y lee" (Tolle, lege) y abrir la Carta del apóstol san Pablo a los Romanos.
Dirigiéndose a quienes custodian ese patrimonio, expresó: "Todos ustedes, al preservar, estudiar y poner a disposición de los estudiosos los libros del sucesor de Pedro, ayudan a la Iglesia y a la humanidad a alcanzar la plenitud de sus anhelos".
La sístole y la diástole de la Biblioteca
Al desarrollar la metáfora del corazón, explicó que la sístole representa la necesidad de conservar la Biblioteca como un lugar de intimidad, respeto y cuidado, donde el estudio presencial siga siendo una experiencia insustituible más allá de la digitalización de los fondos.

La diástole, en cambio, expresa la vocación de apertura impulsada en su momento por León XIII, quien dispuso la apertura los Archivos Vaticanos a investigadores e historiadores de todo el mundo y amplió el uso de la Biblioteca.
El pontífice destacó que esa tradición humanística permitió atesorar, desde hace siglos, obras de teología, literatura, filosofía, ciencias, derecho, medicina y arte, además de manuscritos procedentes de diversos contextos culturales y religiosos.
Una diplomacia hecha de libros y documentos
Al referirse a la exposición AQVA. Catástrofe y maravilla, León XIV afirmó que constituye un ejemplo de la "cordialidad cultural" que caracteriza a la Biblioteca Vaticana.
"Un signo de esta cordialidad cultural es la delicada diplomacia que encuentra un camino abierto entre los documentos y libros de los Archivos y la Biblioteca Vaticana", expresó, vinculando esa misión con las "puertas de reconciliación" evocadas en la encíclica Magnifica humanitas.
Antes de impartir la bendición apostólica, el Papa anunció que ese mismo día firmó un quirógrafo destinado a ampliar los espacios de la Biblioteca y del Archivo Apostólico, con el propósito de optimizar la preservación y promoción de la memoria cultural de la Santa Sede.+
