Lunes 3 de agosto de 2026

Mons. Buenanueva: La misión nace de la compasión de Jesús

  • 18 de junio, 2026
  • San Francisco (Córdoba) (AICA)
El obispo de San Francisco reflexiona sobre el Evangelio del domingo y destaca que la acción misionera surge del corazón compasivo de Cristo ante el sufrimiento humano.
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Monseñor Sergio Buenanueva compartió su reflexión semanal para el domingo 14 de junio, correspondiente al XII Domingo del Tiempo Ordinario. A partir del pasaje de Mateo 9,36-10,8, el obispo de San Francisco invita a contemplar el origen de la misión cristiana en la compasión de Jesús hacia las multitudes. 

El texto retoma la lectura semicontinua del Evangelio según san Mateo y presenta a Jesús en plena actividad apostólica: recorre ciudades y pueblos, enseña en las sinagogas, anuncia la Buena Noticia del Reino y cura enfermedades y dolencias. Según señala monseñor Buenanueva, esta experiencia será compartida luego por los doce discípulos, enviados a continuar esa misma tarea. 

El prelado subraya que el punto central del relato evangélico no es la intensidad de la actividad de Jesús, sino el sentimiento que la impulsa. "La misión nace del corazón compasivo de Jesús", afirma, al comentar que Cristo se conmueve ante un pueblo cansado, desorientado y necesitado de guía. 

El corazón misionero de Jesús
Monseñor Buenanueva vincula esta compasión con la acción misma de Dios en la historia. En ese sentido, recuerda la primera lectura tomada del libro del Éxodo, donde Dios escoge para sí un pueblo consagrado. Sin embargo, enfatiza que la mirada divina abarca a toda la humanidad y sus heridas. 

"La compasión del corazón de Jesús es la compasión de Dios", expresa el obispo, quien considera que esa cercanía de Dios con el sufrimiento humano constituye el fundamento de toda acción evangelizadora. 

A partir de esa certeza, sostiene que la misión continúa allí donde existen personas dispuestas a dejarse interpelar por el dolor del mundo. La ternura divina, explica, suscita iniciativas concretas que las comunidades cristianas traducen en misión, catequesis, acompañamiento, solidaridad y construcción de vínculos. 

Por último, monseñor Buenanueva afirma que Dios sostiene este dinamismo mediante el envío de su Espíritu y propone una pregunta personal a los fieles: "¿De qué manera me sumo yo a este hermoso trajín misionero?"+