Miércoles 4 de noviembre de 2026

Mons. Conejero: 'La mejor devoción a san Antonio es vivir cristianamente'

  • 17 de junio, 2026
  • Formosa (AICA)
En la fiesta patronal de la capilla formoseña, el obispo exhortó a ser discípulos misioneros, defender la dignidad de toda persona y dar testimonio del Evangelio con verdad, justicia y paz.
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En la fiesta patronal de san Antonio de Padua, el obispo de Formosa, monseñor José Conejero Gallego, presidió la Eucaristía en la capilla dedicada al santo y animó a los fieles a expresar su devoción mediante una auténtica vida cristiana, inspirada en el Evangelio y en el testimonio del patrono.

Debido a las intensas lluvias registradas en los días previos, la tradicional procesión no pudo realizarse, aunque la comunidad participó con fervor de la celebración litúrgica.

En su homilía, el prelado recordó que la festividad coincidió este año con la memoria litúrgica del Inmaculado Corazón de María y destacó que tanto la Virgen como san Antonio son modelos de fidelidad a Dios. "La mejor devoción que podemos tener a san Antonio no es solamente venir a pedirle cosas; los santos son intercesores, pero, ante todo, son modelo y ejemplo de vida", afirmó.

Monseñor Conejero invitó a los fieles a "vivir cristianamente", es decir, a hacer la voluntad de Dios y anunciar el Reino con la propia vida. En ese sentido, presentó a san Antonio como un verdadero discípulo misionero que dedicó su existencia a predicar el Evangelio y recordó que esa misión corresponde a todos los bautizados.

"La Iglesia por naturaleza es misionera y la Iglesia somos todos", sostuvo, al exhortar a asumir con compromiso la tarea evangelizadora en las familias, comunidades y ámbitos cotidianos.

Desafíos del tiempo presente
El obispo también reflexionó sobre los desafíos del tiempo presente y llamó a sostener con firmeza la fe cristiana. Asimismo, destacó la enseñanza reciente del papa León XIV sobre la dignidad de la persona humana, subrayando que ésta tiene su fundamento en haber sido creada a imagen y semejanza de Dios.

En ese contexto, renovó el llamado de la Iglesia a defender la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural, el valor de la familia y el cuidado de la creación, e instó a los fieles a no dejarse "instrumentalizar ni manipular" por intereses contrarios al Evangelio.

Finalmente, enmarcó estas exhortaciones en el camino de la Iglesia sinodal e invitó a fortalecer la comunión, la participación y la misión. "Que Dios nos conceda, por intercesión de san Antonio, vivir en la verdad, la justicia y la paz, siendo discípulos misioneros al servicio del Reino", concluyó.+