Mons. Croxatto llama a discernir los desafíos actuales desde el bien común
- 10 de agosto, 2026
- Neuquén (AICA)
El obispo de Neuquén invitó a la comunidad a no dejarse arrastrar por "la avalancha" de propuestas sociales y políticas, y exhortó a custodiar la dignidad humana a la luz del magisterio de la Iglesia.
Reflexión mensual del obispo de Neuquén
En su reflexión mensual, el obispo de Neuquén, monseñor Fernando Croxatto, convocó a vivir un tiempo de discernimiento frente a los desafíos sociales, políticos y culturales del presente, e invitó a poner en el centro la dignidad de la persona y la búsqueda del bien común, inspirándose en las enseñanzas de san Pablo, de los papas León XIV, Francisco y Benedicto XVI.
Al iniciar su mensaje, recordó la exhortación del apóstol a los Efesios: "Sepamos aprovechar el tiempo presente porque estos tiempos son malos", y explicó que esa invitación cobra especial actualidad ante "las muchas propuestas que, de distintos ángulos de la sociedad local, provincial, del país o del mundo, se nos vienen como avalancha y no nos dejan espacio para un discernimiento sereno y profundo en orden al bien común".
El prelado puso como eje de su reflexión la encíclica Magnifica humanitas, de León XIV.
"Nuestro tema central es custodiar lo humano", recordó, citando al pontífice, quien advierte sobre "una visión antihumana" que mide el valor de las personas por la eficiencia, el éxito o el control absoluto de la realidad.
En ese sentido, destacó que el Papa propone redescubrir al ser humano "como una criatura llamada a la relación y a la comunión", frente a una cultura que pretende reducirlo a un proyecto que debe optimizarse permanentemente.
La persona, centro del desarrollo
El obispo neuquino también retomó la encíclica Caritas in veritate, de Benedicto XVI, para reafirmar que el desarrollo auténtico sólo puede comprenderse desde la centralidad de la persona.
"Todo lo que existe en la tierra debe ordenarse al hombre como su centro y su culminación", citó, al recordar que para los creyentes el mundo "no es fruto de la casualidad ni de la necesidad, sino de un proyecto de Dios".
Asimismo, resaltó que el compromiso por la justicia y el desarrollo de los pueblos nace de la esperanza cristiana.
"La conciencia del amor indestructible de Dios es la que nos sostiene en el duro y apasionante compromiso por la justicia", expresó, al tiempo que alentó a perseverar "en busca del bien de todos", incluso cuando los resultados no sean inmediatos.
Un llamado a cuidar la fraternidad
Como cierre de su reflexión, el obispo recordó una frase del papa Francisco tomada de Fratelli tutti, que sintetiza el camino propuesto por el magisterio reciente de la Iglesia.
"Lo que no podemos perder es el amor", subrayó, e invitó a las comunidades a sostener la esperanza, fortalecer la fraternidad y asumir con responsabilidad el compromiso por el bien común en medio de los desafíos del tiempo presente.+
