Lunes 31 de agosto de 2026

Mons. Gallagher en Rusia: 'La Iglesia, llamada a ser constructora de puentes'

  • 28 de agosto, 2026
  • Moscú (Rusia) (AICA)
El canciller vaticano concluyó su visita a Moscú con un encuentro con el clero y una misa en la catedral católica, donde renovó el llamado al diálogo y la paz.
Doná a AICA.org

Al concluir su visita a Moscú, el arzobispo Paul Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales, animó a la Iglesia católica en la Federación Rusa a ser "constructora de puentes" y "artífice de la paz", durante un encuentro con sacerdotes, religiosos y religiosas, seguido por la celebración de la Eucaristía en la catedral de la Inmaculada Concepción.

El representante de la Santa Sede transmitió a la comunidad católica el saludo y la cercanía del papa León XIV, agradeciendo la fidelidad con la que desarrollan su misión pastoral, educativa y caritativa, muchas veces en circunstancias complejas.

"Se les ha confiado la responsabilidad particular de hacer visible, a través de sus vidas, el Evangelio que proclaman", afirmó, al destacar que el testimonio cristiano se vuelve "creíble y fructífero" cuando está sostenido por la comunión y la unidad.

Caminar juntos en el servicio
Durante el encuentro con el clero y las personas consagradas, monseñor Gallagher recordó el llamado universal a la santidad impulsado por el Concilio Vaticano II y subrayó que la vocación de cada bautizado se expresa en la plenitud de la caridad.

Al referirse al ministerio pastoral, evocó una enseñanza del papa Francisco en Asís sobre la importancia de caminar junto al pueblo de Dios: "Delante para guiar, en medio para sostener y detrás para no dejar a nadie atrás", resaltando que el camino de la Iglesia exige también saber pedir perdón y perdonar.

El desafío del diálogo
El secretario para las Relaciones con los Estados insistió en que la misión eclesial también pasa por tender puentes con otras Iglesias cristianas, otras religiones y quienes no comparten la fe católica.

Inspirado en la encíclica Magnifica humanitas de León XIV y en el lema In Illo uno unum, explicó que el diálogo auténtico no implica renunciar a la propia identidad, sino abrirse con respeto a la verdad y a los dones presentes en el otro.

"Construir un puente significa reconocer la distancia que separa a las personas y negarse a aceptar que sea insuperable", sostuvo.

Una Eucaristía por la paz
Tras el encuentro, monseñor Gallagher presidió una solemne misa en la catedral de la Inmaculada Concepción, junto al nuncio apostólico en Rusia, monseñor Giovanni d'Aniello, y los obispos católicos del país.

En una catedral colmada de fieles, destacó que la diversidad de culturas e historias presentes en la celebración reflejaba el rostro de la Iglesia universal reunida "como una sola familia unida por la misma fe".

Durante la homilía volvió sobre el tema del diálogo, evocando el encuentro de Jesús con la mujer samaritana, y afirmó que el Evangelio impulsa a buscar aquello que une a las personas, especialmente en el servicio compartido a los pobres, los enfermos y quienes sufren.

"Estamos llamados a convertirnos en verdaderos artífices de la paz en nuestra vida cotidiana, construyendo puentes de diálogo y comprensión, desarmando corazones y sanando heridas con cercanía, perdón y bondad", expresó.

La visita concluyó con un ágape fraterno en la curia arquidiocesana, donde el arzobispo exhortó a los obispos de la Federación Rusa a continuar su misión pastoral con renovado entusiasmo.+