Lunes 31 de agosto de 2026

Moscú: el canciller vaticano visita la catedral ortodoxa Cristo Salvador

  • 27 de agosto, 2026
  • Moscú (Rusia) (AICA)
Monseñor Gallagher recorrió el templo junto al nuncio en Rusia y se reunió con el metropolitano Antonio de Volokolamsk para abordar asuntos de interés común.
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En el segundo día de su misión en Moscú, el secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales, monseñor Paul Gallagher, visitó la catedral de Cristo Salvador, sede del Patriarcado de Moscú, y mantuvo un encuentro con el metropolitano Antonio de Volokolamsk.

La visita se produjo después de la reunión oficial que el prelado mantuvo el martes 25 de agosto con el metropolitano Antonio, presidente del Departamento de Relaciones Eclesiásticas Exteriores del Patriarcado de Moscú. En la catedral, Gallagher fue recibido por el arcipreste Igor Yakimchuk, vicepresidente de ese organismo.

El arzobispo estuvo acompañado por el nuncio apostólico en Rusia, monseñor Giovanni d'Aniello, durante un recorrido guiado de más de una hora por el imponente templo, ubicado a poca distancia del Kremlin.

Un templo marcado por la historia
La catedral de Cristo Salvador fue concebida originalmente en 1812, después de la retirada de las tropas napoleónicas, aunque su construcción comenzó décadas más tarde. Fue consagrada en 1883 y, durante el período soviético, fue destruida completamente en 1931. En su lugar se construyó posteriormente una gran piscina pública.

Con el final del régimen soviético, la Iglesia Ortodoxa Rusa recibió en 1990 la autorización para reconstruir el templo. Las obras fueron financiadas mediante un fondo creado en 1992, al que realizaron aportes fieles de distintas partes de Rusia.

Por su historia, la catedral se convirtió en uno de los signos más visibles del renacimiento de la vida religiosa en el país.

Oración ante el icono de la Virgen de Vladimir
Durante el recorrido, monseñor Gallagher conoció el espacio expositivo dedicado a la historia del templo, que conserva vestimentas, documentos, bocetos y objetos que sobrevivieron a su destrucción o fueron recreados durante la reconstrucción.

La visita incluyó también la iglesia subterránea dedicada a la Transfiguración y el templo superior, donde se encuentran el iconostasio y una extensa superficie de frescos.

Allí, el arzobispo hizo una pausa para orar ante el icono de Nuestra Señora de Vladimir, una de las imágenes marianas más veneradas por los fieles de la Iglesia Ortodoxa Rusa.

La visita a la catedral se inscribió en la misión de Gallagher a Moscú, que incluyó también conversaciones con autoridades rusas sobre cuestiones de interés para la Santa Sede y la situación internacional.+