Mons. Lozano: 'Cuidemos el planeta. No tenemos otro'
- 6 de septiembre, 2026
- San Juan (AICA)
El arzobispo de San Juan de Cuyo llamó a asumir el cuidado de la casa común como una responsabilidad ética y espiritual, y advirtió sobre los efectos del paradigma tecnocrático.
El arzobispo de San Juan de Cuyo, monseñor Jorge Lozano, exhortó a renovar el compromiso con el cuidado de la casa común y recordó que la creación "es mucho más que el lugar donde habitamos": es el planeta compartido, el aire, el agua y la trama de relaciones que sostienen la vida.
En una reflexión titulada El cuidado de la casa de todos, el prelado afirmó que esta tarea no puede quedar reducida a especialistas ni considerarse un asunto secundario, sino que constituye "una responsabilidad ética, religiosa, social y política" que compromete a personas, comunidades e instituciones.
Monseñor Lozano advirtió que la degradación ambiental y la exclusión social forman parte de una misma crisis. Señaló que, cuando se destruyen los ecosistemas, también suelen profundizarse la pobreza y las desigualdades, y recordó que existen "desiertos interiores", fruto del vacío espiritual y de la pérdida del sentido de la vida.
En ese contexto, invitó a leer el reciente documento de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, Tiempo del Cuidado de la Creación: Desiertos que llegan a la ciudad, que propone restaurar tanto los ecosistemas como la esperanza y la solidaridad.
Una economía al servicio de la vida
El arzobispo sanjuanino cuestionó además el predominio del paradigma tecnocrático, que pone el lucro y la eficiencia por encima de la dignidad humana y del bien común. Advirtió que, bajo esa lógica, la naturaleza y las personas corren el riesgo de ser valoradas únicamente por su rentabilidad.
"La tecnología puede ser una herramienta valiosa, pero se vuelve peligrosa cuando deja de estar al servicio de la vida", sostuvo.
Finalmente, llamó a construir una sociedad que cuide la creación con decisiones responsables, hábitos solidarios y políticas que pongan a la persona en el centro, y concluyó con una invitación directa: "Cuidemos el planeta. No tenemos otro".+
