Mons. Lozano invita a construir la civilización del amor desde la esperanza
- 14 de junio, 2026
- San Juan (AICA)
El arzobispo de San Juan de Cuyo reflexiona sobre la encíclica "Magnifica humanitas" y propone una transformación social fundada en la fe, la solidaridad y el compromiso cotidiano.
El arzobispo de San Juan de Cuyo, monseñor Jorge Lozano, publicó una reflexión titulada La civilización del amor: Un camino de construcción colectiva, en la que desarrolla la propuesta planteada por el papa León XIV en la encíclica Magnifica humanitas y anima a los cristianos a ser protagonistas de una transformación social inspirada en el Evangelio.
El prelado explica que la "civilización del amor" no debe entenderse como una meta fija o un ideal lejano, sino como una obra en permanente construcción, alimentada por cada gesto de bondad, justicia y fraternidad. "Se trata de caminar juntos, aprendiendo a convivir, dialogar y tender puentes", afirma.
Monseñor Lozano recuerda que esta expresión fue propuesta por san Pablo VI en 1970 y marcó durante décadas la pastoral juvenil. Señala que actualmente León XIV la presenta nuevamente como una respuesta vigente ante una realidad atravesada por la fragmentación social y el individualismo.
No se trata de "una utopía ingenua"
En ese contexto, advierte que no se trata de "una utopía ingenua" ni de una evasión de los problemas concretos, sino de una responsabilidad que invita a mirar la realidad con una esperanza activa, evitando tanto el cinismo como la resignación.
El arzobispo sanjuanino subraya que esta construcción no depende solo de las capacidades humanas, sino que encuentra su fundamento en la gracia de Dios y en la acción del Espíritu Santo, que sostiene la esperanza y renueva las fuerzas para perseverar en el bien.
Al profundizar en la dimensión evangélica de esta propuesta, destaca que el Reino de Dios crece desde lo pequeño, "como el grano de mostaza", y que ninguna obra de amor es insignificante. En ese sentido, cita la encíclica al señalar que "la civilización del amor no nace de un gesto único y espectacular, sino de una suma de fidelidades pequeñas y tenaces, que hacen frente a la deshumanización".
También advierte sobre el riesgo del desaliento y de pensar que nada puede cambiar. Esa actitud, sostiene citando el documento pontificio, constituye "una forma elegante de rendirse, a menudo disfrazada de realismo". Frente a ello, invita a renovar diariamente el compromiso cristiano, confiando en la promesa de Dios y en la fuerza de la esperanza.
Finalmente, monseñor Lozano afirma que la construcción de la civilización del amor exige una compasión concreta hacia los más vulnerables. Retomando las enseñanzas de León XIV, recuerda la necesidad de salir al encuentro de los pobres, los enfermos y los presos, porque en ellos se hace presente Cristo.
"Construir la civilización del amor requiere coraje, esperanza y humildad, pero, sobre todo, la certeza de que el amor nunca es inútil y siempre transforma", concluyó el arzobispo sanjuanino.+
