Mons. Lozano: 'Renovar la amistad con Jesús y escuchar su llamado'
- 26 de abril, 2026
- San Juan (AICA)
El arzobispo de San Juan de Cuyo invitó a cultivar la interioridad, discernir la vocación y acompañar la formación de seminaristas en la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones.
Reflexión semanal de monseñor Lozano
En su reflexión para el cuarto domingo de Pascua, conocido como Domingo del Buen Pastor, monseñor Jorge Lozano, arzobispo de San Juan de Cuyo, llamó a redescubrir la cercanía personal de Jesús, cuidar la vida interior y abrir el corazón al llamado de Dios.
El prelado destacó que Cristo no se relaciona con las personas de manera impersonal, sino desde un vínculo cercano y único con cada uno.
"Jesús nos conoce a cada uno de manera personal. Para Él no somos masa anónima, sino amigos personales", afirmó.
El Buen Pastor que guía y acompaña
Monseñor Lozano recordó que esta jornada litúrgica invita a contemplar a Jesús como guía, amigo y pastor que entrega la vida por su pueblo.
"Es una jornada especial para detenernos y escuchar su voz, redescubriendo que Él es el camino a la vida bella, plena y verdadera", expresó.
Asimismo, subrayó que seguir a Cristo supone una relación viva y transformadora. Al citar el Evangelio de san Juan, recordó las palabras de Jesús: "Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen".
"Seguir a Jesús es abrirse a la experiencia de una amistad viva, alegre y transformadora", sostuvo.
La importancia de la interioridad
El arzobispo sanjuanino advirtió que, en medio del ritmo acelerado de la vida cotidiana, resulta indispensable cuidar el mundo interior para encontrarse con Dios.
"En medio del ruido y las ocupaciones diarias, cuidar la interioridad es fundamental para cultivar una relación profunda con Jesús", señaló.
Explicó que se trata de ese ámbito silencioso y personal donde cada creyente puede escuchar la voz del Señor y dejar que ilumine sus decisiones.
"Allí, en lo más íntimo, se gesta la verdadera amistad y crece el deseo de responder a su amor", indicó.
La vocación, don del amor de Dios
Monseñor Lozano remarcó además que toda vocación nace como iniciativa amorosa de Dios y requiere un clima de escucha y apertura.
"La vocación, en sus distintas formas, es ante todo un don que Dios nos regala por amor", aseguró.
En ese sentido, citó al papa León XIV, quien expresó: "La vocación es un don del amor de Dios, que se manifiesta en el corazón de quien escucha y responde".
También destacó la necesidad del discernimiento vocacional, proceso que demanda tiempo, silencio y acompañamiento espiritual.
"Descubrir la propia vocación es descubrir el proyecto de amor que Dios tiene para cada uno", afirmó.
Colecta por los seminaristas
El arzobispo recordó que en muchas diócesis este domingo se realiza la colecta destinada a la formación de los seminaristas, futuros pastores de la Iglesia.
"Es un gesto concreto de solidaridad y apoyo a quienes se preparan para servir según el corazón de Cristo", expresó.
Por ello, animó a los fieles a colaborar con generosidad no sólo con bienes materiales, sino también mediante la oración y la cercanía espiritual.
Memoria de Santo Toribio
Finalmente, monseñor Lozano recordó que el 27 de abril la Iglesia celebra a santo Toribio de Mogrovejo, patrono de los obispos de América Latina.
Lo presentó como ejemplo de entrega, celo pastoral y amor eclesial, e invitó a pedir su intercesión por quienes han sido llamados al ministerio pastoral.
En el cierre de su mensaje, el arzobispo resumió el sentido de esta celebración pascual. "El Domingo del Buen Pastor es una invitación a renovar nuestra amistad con Jesús, a cuidar nuestra interioridad y a reconocer la vocación como un regalo de Dios".+
