Mons. Sánchez en Corpus: 'Jesús, pan de vida, para amarnos sin rivalidad ni envidias'
- 8 de junio, 2026
- San Miguel de Tucumán (AICA)
"El que coma de este Pan vivirá eternamente", señaló el arzobispo de Tucumán, y afirmó que al recibir el Cuerpo de Cristo los fieles se transforman y convierten en "otros cristos para los hermanos".
Una multitud de fieles de la arquidiócesis de Tucumán se congregó el 6 de junio en la plaza Independencia para celebrar a Jesús sacramentado en la solemnidad del Corpus Christi y también para conmemorar los diez años del Congreso Eucarístico Nacional realizado en esa provincia.
La procesión recorrió como ya es tradición las calles de la capital tucumana y luego se celebró la misa en la catedral presidida por el arzobispo, monseñor Carlos Sánchez, y concelebrada por el obispo auxiliar, monseñor Roberto Ferrari y los sacerdotes.
Participaron autoridades del Poder Ejecutivo provincial, en representación del gobernador Osvaldo Jaldo; la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla; la ministra de Educación, Susana Montaldo; el ministro de Salud, Luis Ruiz; el ministro de Seguridad, Eugenio Gamboa; la secretaria de Culto y Vinculación con Organizaciones de la Sociedad Civil, Roxana Díaz, diversas comunidades y movimientos eclesiales.
En su homilía, monseñor Sánchez destacó que la Eucaristía es fuente de unidad y esperanza para los creyentes. "Queremos expresar públicamente nuestro amor a Jesús, presente en la Eucaristía", afirmó, y alentó a los presentes a seguir creciendo "en comunión con el Señor y entre nosotros", dejando que el corazón se encienda con "su amor, un amor más fuerte que la muerte".
El prelado subrayó que Cristo continúa acompañando a su pueblo en medio de las dificultades de la vida. "Jesucristo es pan de vida y comunión para nuestro pueblo", manifestó, al tiempo que recordó que el Señor alimenta a los creyentes con su palabra y nunca abandona a quienes atraviesan sufrimientos. "No desconfiemos nunca del amor del Señor", exhortó.
El arzobispo tucumano también profundizó sobre el significado de la comunión eucarística, señalando que Jesús no solo desea estar cerca de las personas, sino habitar en ellas. "El que coma de este pan vivirá eternamente", recordó, y afirmó que al recibir el cuerpo de Cristo los fieles son transformados para convertirse en "otros cristos para los hermanos".
Eucaristía, sacramento de todos
Además, señaló que la Eucaristía es el sacramento de la unidad de la Iglesia y llamó a superar divisiones y rivalidades. "La Eucaristía no es un sacramento para mí, es el sacramento de muchos que forman un solo cuerpo", dijo, al tiempo que pidió que este pan de vida suscite "la alegría de amarnos sin rivalidad ni envidias" y fortalezca la misericordia hacia quienes más sufren.
Durante la celebración, el prelado agradeció especialmente la tarea de Cáritas Argentina en el marco de su colecta anual y reconoció el servicio de los más de 1.200 ministros extraordinarios de la Comunión. "Muchas gracias a todos los voluntarios de Cáritas que sirven de puente entre los que más necesitan y los que ayudan caritativamente", enfatizó.
Hacia el final de la homilía, al recordar el décimo aniversario del Congreso Eucarístico Nacional, retomó palabras de quien fue arzobispo de Tucumán, monseñor Alfredo Zecca, para renovar el llamado a la justicia social, la reconciliación y el compromiso con los más vulnerables.
"Sin justicia y equidad no habrá nunca paz. Sin una sincera reconciliación no seremos un pueblo vinculado entre sus ciudadanos por lazos de fraternidad", citó, al invitar a los argentinos a mirar el futuro con esperanza y a construir una auténtica cultura del encuentro.+
