Miércoles 12 de agosto de 2026

Obispos argentinos iniciaron un camino de oración por la visita de León XIV

  • 12 de agosto, 2026
  • Buenos Aires (AICA)
En su reflexión, monseñor Dus invitó a comprometerse con la fraternidad, la inclusión y el servicio, y a "ensuciarse las manos" ante los desafíos de la sociedad.
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Con un encuentro virtual de oración animado por monseñor Ramón Dus, arzobispo de Resistencia, comenzó este 11 de agosto el itinerario propuesto por la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) para preparar espiritualmente la visita del papa León XIV al país. La iniciativa continuará cada martes a las 21.

El primer encuentro contó con la participación de Marisa Menta, servidora de la diócesis de Gualeguaychú, quien invitó a rezar por las intenciones del Papa y por toda la Iglesia en la Argentina, para recibirlo "con el corazón dispuesto y con las manos abiertas".


La reflexión de monseñor Dus tuvo como eje el lema "Constructores de comunión: bendición y tarea" y estuvo inspirada en el número 16 de la encíclica Magnifica humanitas. El arzobispo llamó a edificar el bien desde la relación con Dios, reconociendo los propios límites y promoviendo una corresponsabilidad capaz de generar fraternidad.

"Como Nehemías, nosotros estamos invitados también a mirar y a recomenzar orando, orando juntos, proyectando también con discernimiento y con sabiduría", afirmó, al vincular el relato bíblico de la reconstrucción de Jerusalén con el camino de preparación para la llegada del pontífice.

No descartar a nadie
El arzobispo chaqueño destacó que reconstruir significa también recuperar las "piedras desechadas", aquellas personas que muchas veces quedan al margen de la sociedad.

"Unir también esas piedras que humanamente a veces parecen descartables" supone incluir a los pobres, enfermos, migrantes, niños, jóvenes que buscan un futuro y familias necesitadas, señaló. Todos ellos, sostuvo, son "piedras vivas" sobre las que puede edificarse una sociedad asentada en la fe y la fraternidad.


En este sentido, propuso como horizonte el encuentro entre justicia y paz, amor y verdad, y llamó a los participantes a ser "constructores de comunión", en contraposición a quienes buscan levantar proyectos sin vínculos ni fraternidad.

Monseñor Dus también advirtió sobre el riesgo de dejarse dominar por el "afán" que puede generar el mundo tecnológico y subrayó la responsabilidad de los cristianos ante los desafíos planteados por la inteligencia artificial.

"No temamos ensuciarnos las manos"
Uno de los ejes centrales de la meditación fue la imagen de las manos de Jesús como expresión de cercanía. El arzobispo recordó distintos pasajes del Evangelio en los que Cristo toca, sana, abre los ojos y los oídos, alimenta y lava los pies de sus discípulos.

"Las manos de Jesús nos invitan verdaderamente a, como dice el Papa, ser constructores y actores de un reino en el cual se necesita del don de uno mismo", expresó.

A partir de una frase de Magnifica humanitas -"No temamos ensuciarnos las manos en la obra de nuestro tiempo"-, monseñor Dus invitó a pasar de la oración a acciones concretas y a preguntarse qué significa involucrarse hoy con el dolor y las necesidades de los demás.

También recordó el llamado de san Pablo a los Gálatas: "No nos cansemos de hacer el bien", y propuso asumir la llegada de León XIV como una oportunidad para una transformación interior, la reconciliación y el reencuentro entre los cristianos y los argentinos.


"Que este encuentro y reencuentro en la fe nos abra a todos", expresó, al pedir que la visita del Papa sea también ocasión para fortalecer la comunión.

Una oración que se convierte en compromiso
Hacia el final del encuentro, el arzobispo planteó algunas preguntas para el examen personal: en qué ocupan las manos la mayor parte del tiempo, si las acciones cotidianas construyen vida, cercanía y esperanza, y qué miedos, comodidades o indiferencias impiden involucrarse con quienes sufren.

"¿Qué gesto concreto me lleva a realizar esta semana en este camino de fe que comparto con toda la Iglesia en Argentina?", propuso como pregunta para prolongar la oración en la vida cotidiana.

El encuentro concluyó con el rezo del Ave María y la invocación a Nuestra Señora de Luján. Menta agradeció a Radio María por la transmisión y recordó que la propuesta continuará el próximo martes 18 de agosto a las 21.

Finalmente, monseñor Dus pidió que la oración alcance a todo el país y contribuya a hacerlo "más fraterno, más servicial e inclusivo", con Jesús como horizonte y con el compromiso de defender la dignidad de cada persona.+