Pedro es la piedra donde se edifica la Iglesia
- 27 de octubre, 2026
- Buenos Aires (AICA)
¿Quién fue el pontífice que más tiempo gobernó la Iglesia? ¿Cuál tuvo el pontificado más breve? ¿Cuántos papas fueron santos, mártires o viajeros incansables? Algunas respuestas, en esta nota.
Pedro es la piedra donde se edifica la Iglesia
A medida que se acerca la visita del papa León XIV a la Argentina, crece también el interés por conocer más sobre la figura del sucesor de san Pedro y la historia del papado. ¿Quién fue el pontífice que más tiempo gobernó la Iglesia? ¿Cuál tuvo el pontificado más breve? ¿Cuántos papas fueron santos, mártires o viajeros incansables? Algunos datos históricos y curiosidades ayudan a descubrir aspectos poco conocidos de una institución con más de dos mil años de historia.
"Y yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella" (Mt.16, 18-19).
Cristo es la cabeza de la Iglesia, pero los papas son sus vicarios: sus representantes visibles en la tierra. Jesús elige a Pedro primer papa de la Iglesia y le explica su misión por medio de dos símbolos: la piedra y las llaves: Pedro es "la piedra", sobre la cual se edificará la Iglesia, la comunidad del pueblo de Dios. La Iglesia es como una construcción que se edifica a partir de los cimientos; y el cimiento, una vez colocado, debe quedar ahí para que el edificio no se venga abajo.
Pedro y sus sucesores, los papas, son el fundamento visible de la construcción. Porque el fundamento invisible es el mismo Señor Jesucristo.
La otra imagen es la de "las llaves", que simbolizan la autoridad sobre la casa y el otro aspecto de la tarea de san Pedro: ser el pastor del rebaño de Dios. Y allí se insinúa un tercer símbolo, el "cayado del pastor", para que lo lleve hasta su muerte y lo legue, a su vez, a sus sucesores. Es así como nació el papado.
A Pedro no se le encargó esta tarea en premio a su santidad ni por ser mejor que los demás apóstoles. El papel de Pedro se debe únicamente a la voluntad amorosa de Cristo, al igual que la de sus sucesores, quienes continúan esa misión de pastoreo encomendada por Jesús.
Ante la inminente visita al país de Su Santidad el papa León XIV -sucesor número 267 de san Pedro-, es bueno hacer una mirada retrospectiva y agradecida a la larga historia del papado que condujeron la "nave de Pedro", muchas veces a través de fuertes tormentas, pero timoneada siempre por la mano providente de Jesucristo.
Los pontificados más largos y los más cortos
Según la tradición de la Iglesia, el apóstol Pedro, tuvo el pontificado más largo: ocupó el cargo desde el año de la muerte de Cristo hasta su martirio en la Colina del Vaticano, entre los años 64 y 67.
Por su parte, el pontificado más largo de la historia documentada y verificable es el del beato Pío IX, quien gobernó durante 31 años, 7 meses y 22 días, desde 1846 hasta 1878. San Juan Pablo II, ocupa el segundo lugar con 26 años, cinco meses y 18 días (1978-2005). Otro papa que estuvo más de 25 años al frente de la Iglesia, fue León XIII, quien asumió el 20 de febrero de 1878 y permaneció hasta el 20 de julio de 1903.

En el otro extremo, el pontificado más corto de la historia oficialmente reconocido fue el de Urbano VII, quien duró sólo 13 días (del 15 al 27 de septiembre de 1590) cuando murió a causa de la malaria poco después de ser elegido. Otros pontificados muy breves fueron el de Bonifacio VI -duró solamente 15 días en el 896, debido a que falleció por la enfermedad de gota- y el de Juan Pablo I, que gobernó durante 33 días en 1978, siendo el más corto de la era moderna.
Los nombres de los papas
El cardenal Robert Francis Prevost, cambió su nombre por León XIV al asumir su pontificado. El primer papa que inició la costumbre de cambiar el nombre fue Juan XII (de nombre secular Ottaviano) en el año 955.
Los nombres más repetidos por los pontífices son Juan y Gregorio. El nombre "Juan" fue utilizado por 23 papas, mientras que Gregorio se usó en 16 ocasiones. Una curiosidad: en la nómina oficial de los papas no hay ningún Juan XX. A Juan XIX, en 1024, le sigue en la lista Juan XXI en 1276.
Las sedes de Pedro
Jerusalén fue el punto de partida y la iglesia madre del cristianismo primitivo, donde Pedro ejerció su liderazgo inicial tras la resurrección de Jesús. Por su parte, Antioquía, se convirtió en la primera sede episcopal fundada directamente por san Pedro (ciudad en la que los discípulos recibieron por primera vez el nombre de cristianos).
Finalmente, el destino del apóstol fue Roma, el centro del Imperio romano, donde ejerció su ministerio, sufrió el martirio y estableció la sucesión apostólica que da origen al primado de la sede romana.

Entre 1309 y 1377, siete papas legítimos vivieron en la ciudad de Aviñón (Francia), a causa de la inestabilidad y violencia en las calles de Roma.
Antipapas
Un antipapa es una persona que usurpa o pretende ejercer el cargo de obispo de Roma y líder de la Iglesia Católica en oposición a un papa legítimamente elegido. La causa principal se debe a una elección irregular. Ser antipapa se refiere a un problema de legitimidad en el cargo y de jurisdicción, no necesariamente a la defensa de una doctrina herética.
Desde hace algunos siglos, ya no hay antipapas compitiendo por el poder en la Iglesia católica. El último antipapa fue Félix V, que gobernó entre 1439 y 1449.
A lo largo de la historia de la Iglesia hubo entre 37 y 42 antipapas reconocidos oficialmente por la historiografía eclesiástica, dependiendo de los criterios de inclusión o las dudas sobre la legitimidad de algunas elecciones tempranas. El primer antipapa fue san Hipólito de Roma en el siglo III (año 217), quien luego se reconcilió con la Iglesia y murió como mártir.
La edad de los pontífices
El papa más joven de la historia fue Juan XII, quien asumió el cargo con apenas 18 años en el 955. En el otro extremo san Agatón, es por lejos el papa más anciano al momento de su elección, en 678, contando con 100 o 101 años, y evidentemente, ser el papa más longevo en ocupar el cargo al momento de su muerte, en 681, con 103-104 años, seguido por el papa León XIII, quien falleció a los 93 años.
Papas mártires
Muchos sucesores de Pedro dieron testimonio de su fe con su propia vida. Según la tradición de la Iglesia católica, los primeros 31 papas murieron como mártires, desde san Pedro hasta san Eusebio en el año 309, durante las persecuciones del Imperio Romano. Tras el Edicto de Milán y el fin de las persecuciones romanas, algunos pontífices sufrieron muerte violenta o fallecieron debido a persecuciones políticas y destierros, como san Juan I, san Silverio y san Martín I.
Otros papas tuvieron que sufrir una muerte violenta. La mayoría de los asesinatos comprobados ocurrieron durante los siglos IX y X, una época de extrema violencia y luchas de poder entre familias nobles de Roma.
Papas santos
De los 267 papas que guiaron la Nave de Pedro (incluido León XIV), 82 fueron reconocidos universalmente como santos canonizados. Cada uno de los primeros 35 papas fue canonizado, y 31 de ellos fueron mártires. Pablo VI, canonizado 14 de octubre de 2018, se convirtió en el 82º papa en ser declarado santo. Anteriormente, los más recientes en llegar a los altares fueron Juan XXIII y Juan Pablo II, en 2014, mientras que el último en llegar a los altares fue el Juan Pablo I, quien fue beatificado en 2022.
La nacionalidad de los pontífices
El papa León XIV es originario de los Estados Unidos y nacionalizado peruano, es el primer pontífice en poseer más de una nacionalidad, el segundo papa de América y el primero de América del Norte. Además, es el primer papa angloparlante desde Adriano IV en 1154.
A lo largo de la historia de la Iglesia católica, la gran mayoría de los pontífices fueron de origen italiano -entre 213 y 217-, lo que representa cerca del 80% del total.
Los papas extranjeros, no italianos, que son entre 49 y 52, provienen principalmente de otras zonas de Europa, Medio Oriente y el norte de África. Entre ellos destacan 14 franceses, 11 griegos, siete alemanes, seis sirios, tres africanos, y tres españoles, A esta lista se suman naciones con un sólo papa en la historia: Portugal, Inglaterra, Países Bajos, Polonia, Argentina (por Francisco) y Estados Unidos (por León XIV).
Papas que renunciaron al pontificado
En la historia de la Iglesia y antes de que Benedicto XVI anunciara su renuncia al pontificado, otros papas habían tomado una similar decisión. El primer Papa en renunciar al pontificado fue Clemente I, quien ocupó la sede petrina desde el 92 hasta el 99 y fue exiliado al Ponto (Asia Menor), por el emperador Nerva, no sin antes indicar el nombre de Evaristo para sucederlo. Los otros pontífices que renunciaron al papado por diversas razones, fueron: Ponciano (230 a 235), Silverio (536 a 537); Martín I (655); Benedicto IX (1048); Celestino V (1294) y Gregorio XII (1415).
Los papas viajeros
Hasta la fecha el papa san Juan Pablo II, fue el que más países visitó. En total, fueron 129 durante sus 104 viajes al extranjero, un récord absoluto.
Pablo VI fue el pionero en los viajes papales modernos al extranjero, visitando 19 países entre 1964 y 1978.
El papa Francisco, visitó 66 países en 47 viajes internacionales a lo largo de su pontificado, mientras que Benedicto XVI, realizó 24 viajes fuera de Italia y visitó más de 20 países durante sus casi ocho años como pontífice.
Papas clérigos, monjes y frailes
La gran mayoría de los pontífices procedentes del monacato o de órdenes mendicantes se concentran en pocas familias religiosas: benedictinos y ramas afines (como los camaldulenses), unos 17 papas; canónigos regulares y ermitaños agustinos (alrededor de cinco), franciscanos (frailes menores y conventuales) cuatro; dominicos (cuatro); cistercienses (dos); jesuitas, teatinos y agustinos (León XIV), un papa de cada una de estas órdenes.
¿Por qué los papas visten de blanco?
El mundo se acostumbró a ver al Romano Pontífice vistiendo sotana blanca, sin embargo, los papas no siempre vistieron de blanco. Durante muchos siglos se asoció a los papas con el rojo y la púrpura real, ya que debía ser un recuerdo del manto que se puso sobre Jesús tras su flagelación. Era un recordatorio del sufrimiento de Jesús y de su sacrificio final en la cruz.

Y aunque la creencia popular es que la sotana blanca del papa se debe a san Pío V, en el siglo XVI, hay pruebas de que algunos papas vistieron de blanco antes de su pontificado.
El uso de la sotana blanca no se popularizó hasta el siglo XIII. El papa Gregorio X (1272-1273) estableció un ceremonial en el que el papa recién elegido vestía una sotana blanca.
Es cierto que Pío V era dominico y que el hábito de su orden religiosa también era blanco. Siguió vistiendo su hábito religioso blanco como Papa, solidificando así la conexión entre la sotana blanca y el oficio papal. Los últimos papas mantuvieron esta tradición.
Los títulos papales
El término "papa" proviene del latín papa y del griego pápas, que es una palabra cariñosa para expresar 'padre'. Este es el título más famoso asociado con el obispo de Roma, utilizado en protocolos, documentos y firmas. Desde principios del siglo III, el término papa se ha utilizado como una expresión de veneración afectuosa tanto para el obispo de Roma como para los demás obispos de Occidente y de Oriente. Fue el papa Gregorio VII (1073-1085) quien ordenó que el título de "papa" se reservara exclusivamente para el obispo de Roma.
La lista oficial de todos los títulos papales, en el orden en que los dicta el Anuario Pontificio es: Obispo de Roma; Vicario de Jesucristo; Sucesor del Príncipe de los Apóstoles; Sumo Pontífice de la Iglesia Universal; Patriarca de Occidente; Primado de Italia; Arzobispo Metropolitano de la Provincia Romana; Soberano del Estado de la Ciudad del Vaticano y Siervo de los Siervos de Dios.
Amor y fidelidad al Santo Padre
El título de "Santo Padre", no atribuye divinidad ni perfección personal al Papa, sino que honra el carácter sagrado de su ministerio pastoral consagrado a Dios. De ahí que la obediencia y la confianza en el pontífice se entienden como un medio necesario de unidad y guía para no desorientar a la comunidad eclesial.
En palabras de Benedicto XIV: "¿Cuál es la misión permanente del sucesor de Pedro? Hacer que la Iglesia no se identifique jamás con una sola nación, con una sola cultura o con un solo Estado. Que sea siempre la Iglesia de todos. Que reúna a la humanidad por encima de todas las fronteras y, en medio de las divisiones de este mundo, haga presente la paz de Dios, la fuerza reconciliadora de su amor".+
