Presentaron 'Larrabure, voces del reencuentro'
- 24 de septiembre, 2026
- Buenos Aires (AICA)
Escrito por el ex general de brigada José Luis Figueroa, la obra recopila el testimonio de fe y vida del siervo de Dios, una figura que invita al encuentro y la construcción de una sociedad fraterna.
Monseñor Olivera destacó el sentido testimonial de la publicación
El libro Larrabure, voces del reencuentro, escrito por el ex general de brigada José Luis Figueroa, fue presentado el 22 de septiembre en el auditorio Raúl Alfonsín del Anexo A de la Cámara de Diputados de la Nación. La obra cuenta con prólogo de del obispo castrense, monseñor Santiago Olivera, impulsor del proceso de beatificación y canonización del siervo de Dios Argentino del Valle Larrabure.
Participaron de la celebración Arturo Larrabure, hijo del siervo de Dios; Silvia Ibarzábal, Javier Vigo Leguizamón, el senador nacional por la Ciudad de Buenos Aires, Agustín Monteverde; el diputado por Tucumán, Federico Pelli; la diputada por Jujuy, Bárbara Andreussi; y el secretario parlamentario del Senado, Carlos Manfroni, entre otros representantes de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, autoridades civiles, familiares y otros invitados.
Durante su disertación, monseñor Olivera destacó el sentido testimonial de la publicación y vinculó la figura del Siervo de Dios con un llamado al encuentro y a la construcción de una sociedad fraterna.
En el prólogo, señaló que el libro "no es solamente una historia del pasado", sino "una invitación a tomar envión para el futuro; no para reabrir heridas". Y precisó que el objetivo es transformar el dolor de los desencuentros en caminos de encuentro.

Al referirse a la presentación, el obispo castrense retomó el evangelio de Juan: "Les aseguro que, si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto", y afirmó: "Argentino del Valle Larrabure nos dejó la fecundidad de su dolor. Su martirio no se cerró sobre sí mismo: se hizo semilla".
En ese sentido, destacó los testimonios reunidos en la obra y recordó las palabras que Larrabure escribió durante su cautiverio, entre ellas su pedido de que sus hijos no odiaran a nadie.
Monseñor Olivera también subrayó que la figura de Larrabure remite a la vivencia del Evangelio en circunstancias extremas. "Esa capacidad de amor no hace acepción de personas, porque el anhelo de Jesús es que amemos a su estilo, al estilo de Dios: sin límite, hasta el extremo", señaló.
También afirmó que el coronel fue "uno de esos hombres que se dejó conducir por la fuerza del Espíritu", al dar testimonio de un amor que alcanzaba incluso al enemigo.
En otro momento, el obispo agradeció al autor de la obra y a la Asociación de Amigos del Siervo de Dios por reunir estos testimonios.
"No quiero dejar de agradecer al general José Luis Figueroa, por ser puente, por ser instrumento de caminos de encuentro", manifestó, y sostuvo que las 'voces para el reencuentro' constituyen un camino para no quedar atrapados por las divisiones del pasado y vivir el Evangeliio.+
