Miércoles 16 de septiembre de 2026

Tedeum patrio: obispos piden reconstruir el diálogo y el bien común

  • 11 de julio, 2026
  • Buenos Aires (AICA)
Arzobispos y obispos de distintas diócesis coincidieron en advertir sobre la crisis del diálogo social y en llamar a reconstruir el bien común, con eco de la encíclica Magnifica humanitas de León XIV.
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En el 210° aniversario de la Independencia, catedrales y santuarios de todo el país celebraron el 9 de julio el tradicional tedeum, con la presencia del presidente Javier Milei en Buenos Aires. Arzobispos y obispos de distintas diócesis coincidieron en advertir sobre la crisis del diálogo social y en llamar a reconstruir el bien común, con eco constante de la encíclica Magnifica humanitas del papa León XIV

Tucumán: en la cuna de la Independencia, un llamado a no repetir la Torre de Babel
En la ciudad donde hace 210 años se firmó el Acta de la Independencia, el arzobispo de Tucumán, monseñor Carlos Sánchez, evocó a los 29 congresales que, "a pocos metros" de la catedral, protagonizaron aquellas "discusiones sobre el grande, augusto y sagrado objeto" de la emancipación. Citó la disyuntiva de Magnifica humanitas -"levantar una nueva torre de Babel o edificar la ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos"- y llamó a una "corresponsabilidad valiente": "Luchemos juntos, aunemos los esfuerzos, no nos enfrentemos entre hermanos, porque nos devoran los de afuera. Maduremos en nuestros ámbitos la cultura del encuentro".

El arzobispo recordó que "la responsabilidad de edificar el bien común compete en primer lugar al Estado", pidió "pongamos a Dios en el horizonte de nuestro actuar y al ser humano en el centro de nuestras decisiones", y sobre la Casa Histórica propuso: "que sea también el signo de ser una Casa de familia donde todos somos importantes, valiosos, necesarios".

Santiago del Estero: "El problema no es que existan conflictos, sino cómo los afrontamos"
El cardenal Vicente Bokalic CM, arzobispo de Santiago del Estero, trazó un paralelismo entre las tensiones de los congresales de Tucumán en 1816 y las que enfrentó la Iglesia naciente en el primer Concilio de Jerusalén: "No todos pensaban de la misma manera (...) supieron interpretar que había llegado un momento decisivo en la historia". Trasladado al presente, fue categórico: "El problema no es que existan conflictos. El problema es cómo los afrontamos (...) deben ser asumidos con lucidez, con racionalidad y con grandeza de espíritu".

El purpurado citó el llamado del Papa a los gobernantes en Magnifica humanitas: "Los pueblos quieren la paz, encontrémonos, dialoguemos, negociemos. La guerra nunca es inevitable. Pasarán a la historia quienes siembren la paz, no quienes cosechen víctimas". Concluyó pidiendo "la misma grandeza de espíritu que tuvieron los Padres de la Patria" y que la sociedad aprenda "a escucharnos, a dialogar y a buscar juntos aquello que nos une".

Buenos Aires: Mons. García Cuerva pidió "independizarnos de la indiferencia"
En la catedral metropolitana, ante el presidente Javier Milei y autoridades nacionales y porteñas, el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, tomó la parábola del Buen Samaritano para hablar de "la opción de fondo que debemos tomar para reconstruir esta Patria que amamos y nos duele a la vez".

El arzobispo porteño advirtió que la sociedad transita "caminos peligrosos" marcados por la intolerancia y la descalificación del otro, y pidió "que nos independice de la indiferencia y la insensibilidad frente a los que sufren". Mencionó entre los "heridos del camino" a enfermos, jubilados, jóvenes atrapados por el narcotráfico y personas con discapacidad: "no cifras o diagnósticos, sino sus nombres".

Tras citar a León XIV -"un algoritmo nunca podrá sustituir un gesto de cercanía o una palabra de consuelo"- llamó a "un gran examen de conciencia colectivo" y a construir puentes donde otros levantan muros. Cerró su mensaje con una publicación de Lionel Messi tras un triunfo de la Selección: "Demostramos una vez más que los argentinos cuando luchamos juntos y unidos somos capaces de conseguir lo que nos propongamos... El mérito es de este grupo, que está por encima de las individualidades".

San Juan: la imagen del poncho tejido para hablar de unidad social
El arzobispo de San Juan de Cuyo, monseñor Jorge Lozano, usó la imagen de un poncho tejido a mano -un obsequio recibido en la provincia- para graficar la necesidad de cohesión social: "un hilo aislado no cumple función alguna" y es la trama conjunta la que le da consistencia, retomando además una idea del papa Francisco sobre que "el conjunto tiene más valor que la simple suma de sus partes". Sostuvo que la superación real de la polarización pasa por "el diálogo, la escucha y la reconciliación mutua", en sintonía con un pedido reciente de León XIV de moderar el tono del discurso público.

Repasó el rol de dos próceres sanjuaninos en el Congreso de Tucumán de 1816 -Francisco Narciso de Laprida, que presidió la sesión de la Declaración, y fray Justo Santa María de Oro, primer obispo local- y citó la encíclica papal que exhorta a "poner a la persona humana en el centro de las decisiones". Cerró pidiendo a los funcionarios que prioricen el bien común y encomendó el nuevo ciclo histórico a san Juan Bautista y a Nuestra Señora de Luján.

Corrientes: la Virgen de Itatí, "signo de la presencia de Dios" en tiempos de incertidumbre
En la arquidiócesis de Corrientes, el 9 de julio coincidió con la solemnidad de Nuestra Señora de Itatí, patrona de la provincia. La misa central fue presidida por el arzobispo, monseñor José Larregain OFM, quien recordó que la Virgen "desde hace más de cuatro siglos, acompaña la fe, las esperanzas y las luchas de nuestro pueblo" e invitó a redescubrir, en medio de "preocupaciones económicas, incertidumbres sociales, tensiones familiares y desafíos culturales", que "el Emmanuel continúa caminando con nosotros".

Con la Visitación como eje evangélico, presentó el santuario correntino como "un modelo de Iglesia misionera que sale al encuentro de quienes necesitan una palabra de esperanza", y encomendó a la Virgen "las alegrías y las preocupaciones de nuestras familias, de nuestras comunidades y de nuestra querida provincia".

Mercedes-Luján: "Somos un pueblo con agallas"
En la arquidiócesis de Mercedes-Luján, el arzobispo Jorge Scheinig tituló su homilía "Somos un pueblo con agallas" y la construyó sobre el reciente desempeño de la Selección argentina de fútbol como espejo de virtudes cívicas, tras recordar los 50 años del asesinato de los mártires palotinos de la propia arquidiócesis: "La sangre de los mártires no engendra odio, sino una semilla de verdad, de justicia, de reconciliación y de paz. Decimos una vez más: '¡Nunca más!'".

Luego retomó la palabra "agallas" y la propuso como clave de lectura nacional: "No porque nunca suframos ni porque no conozcamos el fracaso, sino porque, una y otra vez, sabemos volver a empezar de construir puentes antes que levantar muros; de dialogar antes que descalificar". Cerró: "la mayor riqueza de nuestra Nación es la Argentina somos los argentinos".

Catamarca: el legado de Esquiú y la República
En la diócesis de Catamarca, el 210° aniversario coincidió con los 173 años del Sermón de la Constitución de Mamerto Esquiú, hoy beato, en el marco del Año Jubilar por su bicentenario. El obispo, monseñor Luis Urbanc, invitó a predicar al arzobispo de Salta, monseñor Mario Cargnello, quien recordó que Esquiú llamó a la Argentina "República de mi eterno amor, noble patria" y recuperó su definición de libertad verdadera: "el individuo, el ciudadano, no es absorbido por la sociedad, sino que (aquél) se presenta vestido de dignidad y derechos personales".

Monseñor Cargnello retomó las imágenes de Magnifica humanitas -la Torre de Babel frente a la reconstrucción de Jerusalén, "que tiene a Dios en el centro y reconstruye los vínculos antes que las piedras"- y cerró evocando la advertencia final de Esquiú: "Sin sumisión no hay ley; sin leyes no hay patria, no hay verdadera libertad".

La Rioja: alerta sobre el poder tecnológico y la dignidad humana
El obispo de La Rioja, monseñor Dante Braida, situó su homilía en el "cambio de época" marcado por desafíos tecnológicos inéditos y alertó que "el dominio tecnológico está en manos de empresas transnacionales fuera de criterios de gobernanza", con "intereses que pueden llevar a una utilización del ser humano a su antojo que nos pone ante la posibilidad concreta de atentar contra la dignidad propia del ser humano".

Citó a León XIV -"no temamos ensuciarnos las manos en la obra de nuestro tiempo"- e insistió en un diálogo "que incluya a los que piensan distinto o están en la otra vereda": "No nos resignemos a bajar las persianas de la escucha y el diálogo". 

Nueve de Julio: "De la comunidad de galpón a una sociedad que siembra"
En la catedral de Nueve de Julio, el obispo monseñor Ariel Torrado Mosconi, apoyado en la parábola del sembrador y en Magnifica humanitas, sostuvo que la comunidad "no puede vivir encerrada en sí misma como en una burbuja" y advirtió sobre "el riesgo del ensimismamiento y la consiguiente asfixia social": "Nuestra esperanza debe 'embarrarse las botas' si quiere desarrollarse, progresar y alcanzar el bien común".

Repasó educación, seguridad y salud -destacó a los bomberos, que "no preguntan a quién se está salvando"- y cerró con la metáfora que dio título a su homilía: "Ningún productor guarda la semilla en un frasco en el galpón para que no se ensucie. La semilla se tira a la tierra y busca dar fruto para todos".

Posadas: la soberanía nacional frente al litio y el poder global
El obispo de Posadas, monseñor Juan Martínez, unió el tedeum a la festividad de Nuestra Señora de Itatí y advirtió sobre las nuevas amenazas a la soberanía: "A veces no son gobiernos los que buscan tomar posesión de lo nuestro perdiendo nuestra independencia a veces son empresas y vienen por el litio, el litio de Bolivia, el litio de Chile, el litio de Argentina".

Desde una lectura bíblica -"Dios, en su obrar la historia, nunca obró en los centros, siempre obró en los costados"- pidió pensar los proyectos nacionales "desde la gente y con la gente, para la gente y sobre todo para los más pobres y los que más necesitan".

Orán: la misericordia frente a la "cultura del descarte"
El obispo de Orán, monseñor Luis Scozzina OFM, tomó la parábola del buen samaritano para proponer "el paradigma de la misericordia" frente a "la constante descalificación de quienes piensan diferente" y a ataques verbales que "han alcanzado niveles inimaginables". Citó el último consistorio y recordó a León XIV: "La guerra nace dentro de nosotros, cuando la desconfianza reemplaza a la confianza, el miedo a la esperanza y el otro es percibido como una amenaza".

Pidió "recuperar la gracia de reconocer y custodiar el valor único e irrepetible de cada ser humano" y retomó el deseo del Papa de una Iglesia que sea "un hogar abierto donde toda existencia sea celebrada, donde nadie se sienta sobrante".

Gualeguaychú: "El diálogo está herido de muerte entre nosotros"
En Gualeguaychú, monseñor Héctor Zordán MSsCc invitó a vivir la fecha con una mirada profunda -"Es necesario que se nos vista el corazón de celeste y blanco"- y fue categórico sobre el debate público: "El compromiso por el bien común en nuestra Patria debe tomar una forma muy concreta: el diálogo está herido de muerte entre nosotros".

Reclamó "un diálogo que no sea superficial o complaciente" y sostuvo: "Es urgente recuperar esa capacidad; no podemos seguir esperando. Y sólo aprenderemos a dialogar dialogando". Cerró citando las cuatro actitudes de san Pablo VI para el diálogo: claridad, afabilidad, confianza y prudencia.

Rafaela: "Orar antes de decidir"
El obispo de Rafaela, monseñor Pedro Torres, presidió el tedeum ante el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y tomó de san Pablo la idea de que "cada cual se fije bien de qué manera construye". Citó la encíclica papal, y propuso incorporar la oración a la toma de decisiones públicas: "Si los que tenemos que tomar decisiones por el bien común entráramos en el corazón, en oración ante Dios, antes de cada decisión, cuánta paz podríamos sembrar. Orar antes de decidir".

Compartió que, de joven sacerdote, un dirigente con aspiraciones presidenciales le confió que, para sostenerse en la política, "necesitaba de la oración diaria y de la eucaristía diaria". Entre las intenciones de los fieles se incluyó un pedido especial "para que nuestros hermanos de Venezuela se sientan sostenidos por la oración y la generosidad de las demás naciones".

Obispado Castrense: invocación religiosa en el Edificio Libertador
En Buenos Aires, el acto se celebró también en la explanada del Edificio Libertador, presidido por el jefe del Estado Mayor Conjunto, almirante Marcelo Alejandro Dalle Nogare, junto al obispo castrense, monseñor Santiago Olivera, quien expresó: "Jesucristo, Señor de la historia: te necesitamos para hacer de la Argentina una auténtica Nación libre basada en el amor, en la verdad y en la justicia".

Cerró la invocación bajo la advocación mariana patronal de las Fuerzas Armadas: "Bajo la protección de Nuestra Señora de Luján ponemos a nuestra Patria, sus autoridades, sus familias y todos sus habitantes". Tras el acto, Dalle Nogare destacó la asistencia que personal médico y militar argentino brinda actualmente al pueblo de Venezuela.

San Rafael: Monseñor Mazzitelli llamó a renovar el compromiso con la libertad y la fraternidad

La catedral San Rafael Arcángel fue escenario del tradicional tedeum presidido por el administrador apostólico de San Rafael, monseñor Marcelo Mazzitelli, con la participación de autoridades e instituciones de la comunidad. En su homilía, recordó el significado histórico del 9 de julio de 1816 y destacó que la independencia argentina fue fruto de un camino complejo, sostenido por la fe, la unidad y el compromiso con el bien común. Asimismo, invitó a mirar la historia como una guía para afrontar los desafíos actuales, en un contexto marcado por divisiones y crisis que afectan el desarrollo del país.

El prelado exhortó a construir una Nación basada en la fraternidad, la justicia social, el diálogo y el respeto por la diversidad de pensamiento. También reflexionó sobre el verdadero sentido de la independencia, señalando que la libertad no solo debe entenderse en términos territoriales, sino también como la capacidad de actuar con responsabilidad frente a intereses externos e internos que amenacen el bien común. En el cierre de la celebración, llamó a escuchar las necesidades del pueblo, promover una libertad al servicio de los demás y renovar el compromiso de trabajar por una Argentina más justa, fraterna y esperanzada.+