Sábado 7 de noviembre de 2026

Uruguay: León XIV llamó a construir puentes y acompañar a los más necesitados

  • 7 de noviembre, 2026
  • Paysandú (Uruguay) (AICA)
En Paysandú, evocó el legado del beato Jacinto Vera y pidió fortalecer la formación de niños y jóvenes, acompañar a las familias y sostener a los ancianos. Reivindicó el mate como signo de amistad.
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El papa León XIV exhortó a la Iglesia uruguaya a ser una comunidad fraterna, cercana a los más necesitados y comprometida con las obras de caridad. Lo hizo durante la misa que presidió este 7 de noviembre en el Parque París Londres de Paysandú, en la segunda jornada de su visita apostólica a Uruguay, donde convocó a construir puentes, fortalecer los vínculos sociales y transmitir la fe a las nuevas generaciones.

"Sean puentes, para que muchos se encuentren con Jesús. Sean comunidad fraterna, que se reúne y comparte la vida y los proyectos, los sueños y las esperanzas, especialmente con los más necesitados", pidió al concluir la homilía. También animó a los fieles a continuar la misión evangelizadora con entusiasmo y a mantener una comunidad orante, en diálogo permanente con el Señor.

El legado del obispo Jacinto Vera
En su primera celebración eucarística en suelo uruguayo, León XIV recordó al beato Jacinto Vera, primer obispo de Montevideo, a quien presentó como modelo de coherencia entre la fe anunciada y las obras de caridad. Destacó su entrega pastoral y sus recorridas a caballo por todo el territorio, incluso frente a las distancias, los peligros y las inclemencias del clima.

También evocó su actuación durante la Defensa de Paysandú, en 1864, cuando se instaló en la Isla de la Caridad para atender a refugiados y heridos de ambos bandos. Allí permaneció hasta la caída del sitio y pidió que los ejércitos enfrentados, a los que llamó "hermanos", pudieran darse un abrazo fraternal. Para el Papa, ese testimonio sigue siendo una referencia para la misión de la Iglesia.

Una Iglesia que acompaña y comparte
El pontífice propuso tres símbolos propios de la región para reflexionar sobre la identidad y la misión cristiana: el puente, los palmares y el mate. Al referirse al primero, en alusión al puente internacional General Artigas que une Paysandú con la ciudad argentina de Colón, sostuvo que la vocación de los cristianos es "construir puentes, estrechar lazos, unir, comunicar, transmitir la alegría de la fe".


Sobre los palmares, destacó que las palmeras crecen en comunidad y no aisladas, una imagen que vinculó con una Iglesia que comparte una misma raíz en la Palabra de Dios, los sacramentos, la oración y la acción caritativa.

El mate, signo de amistad
El mate, por su parte, fue presentado como signo de amistad, familiaridad, acogida e integración, capaz de reunir a las personas y fortalecer los vínculos. Fue el papa Francisco quien lo llevó al Vaticano.

"El mate es un símbolo presente en cada hogar de este país, en cada lugar de estudio y trabajo, en cada encuentro entre amigos", recalcó y profundizó: "Un signo de familiaridad, amistad y encuentro".

"Nos enseña a compartir y estar juntos, a fortalecer los lazos que nos unen y nos hacen hermanos", además de ser "un signo de recibimiento, integración y valores compartidos", expresó. 


León XIV consideró que "tomar mate es un ritual lleno de simbolismo, en el que se produce un diálogo sin palabras y cada detalle tiene su propio significado".

"Pienso también en el mate que tomamos en soledad, acompañando momentos de silencio y oración. En esos espacios de soledad, ¿cuántas veces le confiaron Dios sus preocupaciones y sus necesidades, sus deseos y sueños más profundos?", preguntó.

Valentía creativa
A partir de esas imágenes, León XIV insistió en la necesidad de transmitir la fe con "valentía creativa" y generar las condiciones para que las semillas del Evangelio sigan creciendo en la sociedad uruguaya. En particular, señaló cuatro compromisos pastorales: formar en la fe a niños y jóvenes, acompañar a las familias, sostener a los ancianos y practicar las obras de caridad.

El Papa también advirtió sobre la importancia de una sólida formación cristiana para responder a los desafíos del presente y no dejarse arrastrar por doctrinas extrañas. La fidelidad a los dones recibidos, recordó a partir del Evangelio, se expresa en las pequeñas responsabilidades cotidianas: "El que es fiel en lo poco, también es fiel en lo mucho".

Tierra de fraternidad
El obispo de Salto, monseñor Arturo Fajardo Bustamante, agradeció la visita del Papa al "extremo norte de nuestra patria y a esta ciudad heroica" y destacó las raíces misioneras, católicas y franciscanas de la comunidad. También recordó los 150 años de la llegada de los salesianos y el aporte de laicos y sacerdotes a las obras educativas y sociales desde los orígenes de la nación.


Junto con la diócesis hermana de Tacuarembó, el prelado reafirmó el compromiso de construir "una tierra hecha fecunda por gente buena y trabajadora" que, pese a las dificultades, busca crecer en fraternidad. Y mencionó la búsqueda del bien común, la superación de las polarizaciones y la defensa de la vida.

Al finalizar, encomendó a los uruguayos a la protección de la Virgen de los Treinta y Tres y recordó que la misión evangelizadora requiere una comunidad capaz de compartir la vida, los proyectos y las esperanzas, con especial atención a quienes más necesitan acompañamiento.


Al concluir la celebración, León XIV le entregó un cáliz para la Eucaristía y rezó en silencio ante la imagen de la santa patrona de Uruguay.+