Tras el Ángelus, León XIV recordó la oración del Rosario durante octubre, pidió rezar por Tierra Santa y las víctimas de la violencia, y llamó a acompañar a las familias y a los jóvenes.
En el santuario de la Madre del Buen Consejo, el Papa presidió la vigilia de la Natividad de María, entregó la Rosa de Oro e invitó a cultivar la oración en tiempos de incertidumbre.
La multitudinaria peregrinación recuperó una tradición suspendida por la pandemia y tuvo como lema "María, Anunciadora del Evangelio".
En su editorial de julio, el obispo de Formosa anima a renovar la fe junto a la Virgen del Carmen y a fortalecer el camino de una Iglesia sinodal, misionera y cercana a los pobres.